¿Quién es nuestro enemigo?

15/06/2010

No duerman porque Satanás jamás duerme.

Nuestro enemigo es el demonio. Él está siempre preparándose para atacarnos, para abatirnos. San Pedro dice: “No duerman, porque Satanás jamás duerme”. Pero no tengan miedo, no se queden con esta obsesión.

El peor enemigo es el demonio. Gran parte del ministerio de Jesús era liberar a las personas de Satanás. El Papa Paulo VI dijo: ¿Cual es la gran necesidad de la Iglesia hoy?”  No pienses que mi respuesta va a ser tonta o supersticiosa. La gran necesidad de la Iglesia, hoy, es saber cómo defenderse del gran enemigo que tenemos: el demonio.

En mi ministerio pastoral como sacerdote, me deparo con estas situaciones casi todos los días. Que no tienen explicación humanamente hablando y no tienen solución humana. ¿Cómo saber que lo que la persona

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está viviendo no es psicológico? La primera área que el enemigo ataca es nuestro deseo. Jesús sabía de eso, por eso oró: Padre, que se haga tu voluntad y no la mía.

El demonio quiere atacar nuestro deseo con actos compulsivos del pecado. Desde el alcoholismo, hasta el vicios de las drogas. Yo he visto varios casos en los cuáles con una única oración la persona es liberada. El enemigo quiere atacar, en segundo lugar, en nuestra mente. Muchos se quedan hipnotizados por esos movimientos de la Nueva Era. El mundo entero hoy está lleno de esas teorías, de esas prácticas.

En tercer lugar, el enemigo puede atacar mis emociones: celos, miedos, tendencias de suicidios. Es eso lo que él hace en el corazón de los terroristas. Ellos piensan que están haciendo la voluntad de Dios, pero el trabajo de ellos es de Satanás.

El enemigo puede atacar mi cuerpo. Todas las veces en que estoy tenso y las personas dicen que ya fueron en todos los medios y ellos no consiguieron descubrir. Cuando un caso de esos viene a mí, alegro mucho, porque sé que Jesús puede curar.

El enemigo también puede atacar mis relaciones, especialmente las relaciones familiares. El enemigo intenta también atacar las personas que tienen trabajo de liderazgo en la Iglesia. Si en mi pasado, algunos de mis familiares se involucraron con trabajos satánicos, maldición, hechizo, tú puedes tener certeza de que la raíz está allá.

La fuente también para el ataque pueden ser las personas a mi alrededor. Muchas veces la relación de la pareja es mala por que un miembro de una familia lanzó una maldición. Muchas veces, tu mejor amigo tiene una envidia porque conseguiste un empleo muy bueno.

Si yo busqué alguna otra persona que no fuera Jesús, si yo busqué a alguien que me leyera las cartas, un hechicero, si escuché algún tipo de rock pesado, asisto determinados tipos de programas en Internet, en la televisión, estoy exponiéndome a Satanás para que él pueda entrar y hacer confusión en mi vida.

Cada país tiene sus nombres para prácticas ocultas. Yo estaba dando retiro para sacerdotes en cierta diócesis del mundo y todos los padres habían buscando videntes. ¿Ya oyeron hablar de macumba? Cualquier persona que recurrió a esto y no a Jesús, se colocó a sí mismo y sus próximas cuatro generaciones bajo el dominio de Satanás.
Él usa todos los medios de comunicación para atacar aquellos que él está buscando. Yo necesito renunciar a cualquier conexión que tuve con el reino de la oscuridad.

Del lidro: “Espíritu Sanador”
Padre Rufus Pereira

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