La familia fue creada por Dios ser la base de la sociedad

22/05/2018

La familia es la base de todo

El Día Internacional de la Familia, 15 de mayo,es una buena oportunidad para recordar de la importancia fundamental para la vida de cada persona y de la sociedad. La familia es sagrada, porque fue creada por Dios para ser la base de toda la sociedad. Nadie jamás destruirá su fuerza, por ser ella una institución divina.

El Concilio Vaticano II llamó a la familia de “Iglesia domestica” (LG, 11), donde Dios reside y es reconocido, amado, adorado y servido; y enseño que “la salvación de la persona y de la sociedad humana están íntimamente conectadas a la condición feliz de la comunidad conyugal y familiar” (GS, 47).

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Foto: LuckyBusiness by Getty Images

San Juan II llamó a la familia de “Santuario de vida” (Carta a las Familias, 11) y “patrimonio de la humanidad’ (GS, 11). Él dijo: “La familia es una comunidad insustituible por cualquier otra”. Jesús habita con la familia cristiana, nacida en el Sacramento del Matrimonio; Su presencia, en las Bodas de Caná de la Galilea, significa que el Señor quiere estar en medio de la familia , ayudando a vencer todos sus desafíos.

Imagen y semejanza

Desde que Dios deseó crear el hombre y la mujer a Su imagen y semejanza (Gen 1, 26), Él los quiso en familia. Tal cual el propio Dios, que es una familia en tres Personas Divinas, así también, el hombre, creado a la imagen de su Creador, debería vivir en una familia, en una comunidad de amor, ya que ‘Dios es amor’ (1 Jo 4, 8) y el hombre le es semejante.

La familia es el eje de la humanidad, su célula mater, es su piedra angular. El futuro de la sociedad y de la Iglesia pasan inexorablemente por ella. Es allí que los hijos y los padres deben ser felices. Quien no experimentó el amor en el seno del hogar tendrá dificultad para conocerlo fuera de él.

La familia es la comunidad, en el cual, desde la infancia, los hijos pueden asimilar los valores morales, en que puede comenzar a honrar a Dios y usar correctamente de la libertad. La vida en familia es iniciación para la vida en sociedad (cf. CIC 2207). Después de haber creado la mujer de la costilla del hombre (Gen 1, 21), Dios la llevó para él. Este, al verla, suspiró de alegría: “He aquí ahora, dijo el hombre, el hueso de mis huesos y la carne de mí carne; ella se llamará mujer” (Gen 1,23). Después de esa declaración de amor tan profunda – la primera en la historia de la humanidad – Dios, entonces, les muestra toda la profundidad de la vida conyugal: “Por eso, el hombre deja a su padre y su madre para reunirse a su mujer; y ya no son más que una solo carne” (Gen 1, 24).

La familia es sagrada

Dios le dijo: “Sean fecundos y multiplíquense. Llenen la tierra y sométanla” (Gen 1, 28). Por eso, la única y verdadera familia, según la voluntad de Dios, es el fruto de la unión matrimonial de un hombre con una mujer. No existe otro tipo de familia en el plan de Dios.

Este es el designio de Dios para el hombre y para la mujer, juntos, en familia: crecer, multiplicar, llenar la tierra, someterla. Y, para eso, Dios dió al hombre la inteligencia para proyectar y las manos para construir su proyecto. El Señor vive en el lar nacido de un matrimonio. En estas palabras de Dios – “Sean fecundos y multiplíquense” – se encierra todo el sentido de la vida conyugal y familiar. De esta forma, Dios constituyó la familia humana a partir de la pareja, para durar para siempre, por eso, LA FAMILIA ES SAGRADA!

Vemos allí, también, la dignidad basada en el amor mutuo, que lleva el hombre y la mujer dejaren la propia casa paterna, para dedicarse un al otro totalmente. Ese amor es tan profundo, que dos se hace una solo carne, para que puedan juntos realizar un gran proyecto común: la familia.

Unión

De ahí podemos ver que sin el matrimonio, fuerte y santo, indisoluble y fiel, no es posible tener una familia fuerte y santa, según el deseo del corazón de Dios. Todo eso muestra como el Señor está implicado en esta unión absoluta del hombre como una mujer, de donde surgirá, entonces, la familia. Por eso, no hay poder humano que pueda eliminar la presencia de Dios en el matrimonio y en la familia. Dios vive en el hogar nacido de un matrimonio, y la Virgen María también.

Eso nos hace entender que, la celebración del sacramento del matrimonio, es la garantía de la presencia de Jesús en el hogar allí naciente. ¡Como es doloroso percibir, hoy, que muchos jóvenes, nacidos en familias católicas, ya no valoran más ese sacramento y creen, por ignorancia religiosa, que ya no es importante subir al altar para comenzar una familia!

Toda esta reflexión nos lleva a concluir que, cada hombre a cada mujer, que dejan el padre y la madre, para unirse en matrimonio y constituir una nueva familia, no lo pueden hacer livianamente, pero deben hacerlo sólo por un autentico amor, que no es una entrega pasajera, pero una donación definitiva,absoluta, total, hasta la muerte.

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Marcadas por el sinete divino, la familia, en todos los pueblos, atravesó todos los tiempos y llegó hasta nosotros, en el siglo XXI. Solo una institución de Dios tiene esta fuerza. Cristo entró en nuestra historia por la familia; hizo el primer milagro en una fiesta de bodas y vivió 30 años en una familia. El Concilio Vaticano II dijo: “Si es cierto que Cristo ‘revela plenamente el hombre a sí mismo’, hace a través de la familia donde eligió nacer y crecer” (GS, 2). “De esta manera, la familia constituye el fundamento de la sociedad” (GS, 52). “La salvación de la persona y de la sociedad humana esta íntimamente ligada a la condición feliz de la comunidad conyugal y familiar” (GS, 47).

Papa Juan Pablo II

El Papa San Juan Pablo II decía: “La familia es el ámbito privilegiado para hacer crecer todas las potencialidades personales y sociales que el hombre lleva inscritas en su ser”.

San Juan Pablo II dijo: “En torno de la familia se traba hoy el combate fundamental de la dignidad del hombre” (FC, 18). Hay una amenaza tremenda contra la familia: aborto, ideología de genero, divorcios, matrimonios de personas del mismo sexo, drogas, adulterios, inseminación artificial, y toda una campaña internacional contra la familia, el matrimonio y la maternidad.

Cuando la familia es destruida, los hijos sufren, y muchos de ellos se encaminan para la criminalidad. Por eso, si la familia – según la voluntad de Dios – es destruída, entonces, la sociedad sufrirá sus consecuencias. Todos los cristianos son obligados a luchar por la preservación de la familia según el corazón de Dios.

Felipe Aquino
Profesor Felipe Aquino es viudo, padre de cinco hijos. En la Televisión Canção Nova[Canción Nueva], presenta el programa “Escuela de la Fe” y “Pregunta y Responderemos”, en la Radio presenta el programa “En el Corazón de la Iglesia”. En los fines de semana predica encuentros en todo Brasil y en el Exterior. Escribio 73 libros de formación católica por las editoras Cleofas, Loyola y Canção Nova [Canción Nueva]. Pagina del profesor:
www.cleofas.com.br Twitter: @pfelipeaquinoe