Ser madre, eterno aprendizaje

29/09/2017

Es por medio de la madre, sea ella con vínculo sanguíneo o no, que damos inicio al desafío de ser seres humanos

Es un desafío escribir para madres, no siendo una de ellas, pero es común decir que la mujer, por su naturaleza, trae en sí el don de acoger y el don de la maternidad, es decir, de acoger el otro con el amor filial.

Esta es la gracia de saber que ya somos amados mismo antes de ser generados, es gracia y don de Dios el amor maternal.

No siendo una de ellas, pero atendiendo muchas madres, vamos aprendiendo, leyendo y conviviendo con progenitoras que nos traen varias historias de vida, aprendizajes y experiencias.

Foto: Wesley Almeida/cancionnueva.com.e

Foto: Wesley Almeida/cancionnueva.com.es

Vínculo materno

El vínculo materno es algo establecido antes mismo del nacimiento, y es el primer evento de organización psíquica (sin embargo, primitivo) de un niño. En ese sentido, la madre se convierte un elemento primordial en el cuidado del niño, en la observación de sus sentimientos y emociones, en la formación de su identidad.

Es por medio de la madre, sea ella con vínculo sanguíneo o no, que damos inicio al desafío de ser seres humanos y convivir en sociedad.

Es en la relación madre-bebé que también la madre se realiza, partiendo del principio de que todo es cambio. Madre bebé crecen en la interacción y en la madurez, con formas que va ganando desde el principio de la relación.

Más que instinto, la maternidad es algo que prende nuestra atención por el hecho de engendrar otros aspectos, como comportamientos aprendidos y experiencias de vida que nos convierten diferentes en el contacto con nuestros hijos.

Creo que es importante tocar en este aspecto: por veces, las madres están insatisfechas en la forma como han realizado su papel. En ese momento, se puede aceptar sus dificultades, aprender con otras madres, buscar, en su familia, buenos ejemplos de maternidad.

El cuidado con los rótulos

Lo que debemos evitar es aquel rótulo de que, por nuestros sufrimientos de vida, repasamos todo eso para nuestros hijos. Creo que este es el mayor error.

Sabe aquella frase que comienza así: “Hijo mío no hace eso….” y “Hija mía, se embarazar fuera del tiempo, va ser echada para fuera de casa”. Escuchamos eso miles de veces. ¿Pero ese es el mejor camino?

Ser madre es cuidar, traer para cerca, conversar. Llegamos entonces al X de la cuestión: nuestra relación con los hijos no es solo instintiva, es también intuitiva, es percibir más las relaciones del hijo, las amistades, las vivencias y los hábitos de él.

.:¿Qué hacer cuando los hijos comienzan a salir de casa?
.:Las madres necesitan cultivar la femineidad en sus hijas
.:Confiemos en Dios como María confió

Es necesario romper una barrera que pueda existir entre tu y tu hijo, que es mucho más barrera “mental” impuesto por ti, diciendo que debe o no tratar con él.

La relación madre y hijo sufre influencia de la cultura, del ambiente social, religioso, financiero, de nuestra salud física y mental, de nuestro acceso a la educación, al tiempo ocio, al trabajo, al descanso, a la dignidad y al reconocimiento.

¡Reciclar! Reciclamos nuestro conocimiento en le trabajo, en la escuela y – ¿por que no? – en la forma de conducir nuestra relación con nuestros hijos.

La mejor educación

La mejor educación no es más cara o llena de recursos, pero la que deja recuerdos emocionales positivas. Esta vivencia es muy especial para cada ser humano. Si tu no vives eso, busque traer para tu hijo el sentimiento de pertenecer, de ser acogido, ofreciéndole seguridad.

La seguridad ofrecida es punto clave para que tu hijo también tenga seguridad, aún cuando no fue bien en la evaluación de la escuela, cuando pierde el juego del equipo o no tiene aquel tenis “de la moda” que todo amigo tiene.

Madre no es aquella que cede, que concede, que libera y facilita la vida. Madre también abraza, acoge, llora, también necesita de protección.

Ser madre no es ser “mujer maravilla” con un cinturón lleno de poderes y tener todas las respuestas en las manos, pero ganar un espacio con tu hijo; sin, dar a él un espacio de escucha, un espacio de amor y acogida.

Es gracia de vivir varios papeles al mismo tiempo: ¡ser madre, mujer, ciudadana, esposa y profesional! Muchos papeles para esa madre, los cuales van moldeando tu forma de ser y atender todas las necesidades presentadas, que capacita tu forma de entender tus aspectos humanos y, estando, que capacita tu forma de entender tus aspectos humanos y, estando bien psicológicamente, también contribuye en el desarrollo sano de sus hijos.

Ser madre es vivir las alegrías y los sufrimientos que ser madre representa, unidas a la fe, a la esperanza, al amor – donación. Es saber crear tus hijos y saber generarlos para la vida.

¡Que lindo regalo es ser madre! Un papel que, en realidad, nunca acaba. Ser madre esta y siempre estará en tu vida como la experiencia más transformada que una persona puede vivir.

¡Todo eso hace con que tu seas tan especial e importante en la vida de sus hijos!

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Elaine Ribeiro dos Santos
Psicóloga Clínica y Organizacional, colaboradora de la Comunidad Canción Nueva

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