Novena de Navidad - 6º Dia

Reza con nosotros el sexto día de la novena de Navidad

En este sexto día de nuestra Novena de Navidad, el Evangelio de Lucas nos relata la visitación a Isabel.

María sigue con prisa, sin demora, al encuentro de su prima que necesita de ayuda. La disponibilidad y el desprendimiento de la Virgen María son actitudes que la Iglesia nos propone para reflexionar en este día.

Vamos volver nuestra mirada para la actitud de María, para ver cómo estamos viviendo con aquellos que están a nuestro lado.

Motivación del 6º día de la novena de Navidad

– En este sexto día de la novena de Navidad, seguir preparando el pesebre. Después de haber puesto la imagen de María, de José, es establo, la cuna, la vaca y el burro, poner ahora los pastores, manifestando como eran las personas sensibles y humildes que acompañan el Señor en Su nacimiento.

– Que cada uno ponga su vida y la vida de toda familia en las manos del Niño Dios, para que Él nos llene de Sus bendiciones y gracias.

– Haga algún gesto o actitud de sensibilidad y solidaridad. Va al encuentro de las personas que sepamos necesitar de alguna ayuda, sea material o espiritual. Sin que nos pidan, ofrezcamos nuestra presencia y solidaridad.

Oración Inicial

:: “En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo ¡Amén!

Maria, Virgen embarazada, mujer de Dios, Virgen del “si” fecundo. Tu que fecundaste al verbo de Dios y lo llevaste en tu seno durante nueve meses, sintiéndolo palpitar y crecer dentro de ti, experimentando su presencia y siendo transformada por El.

En estos días que anticipan el nacimiento de tu Hijo, queremos acompañarte, queremos estar contigo y aprender de ti a llevar a Dios en el corazón y que nos dejemos transformar por Tu presencia.

Maria, Virgen Embarazada, te pedimos que al acompañarte, seas tú quien interceda por cada uno de nosotros, para que podamos celebrar Navidad llenos de la esperanza de tu Hijo en nuestra vida. María, Virgen Madre, mujer de la espera confiada, pide por nosotros para que en esta Navidad, todos podamos estar más cerca de tu Hijo y así seamos capaces de recomenzar, de perdonar y ser perdonados, de volver a amar, y ser sanados interiormente para celebrar y vivir la vida de Dios en nosotros.

María, Virgen del “si” y de la realización, Virgen Madre del silencio elocuente, ayúdanos a celebrar esta Navidad, teniendo a tu Hijo como centro de nuestra vida. María, pide por nosotros ahora y siempre.

¡Que así sea!”

Reflexión de la Palabra de Dios

Lectura: Lucas 1, 39 – 45

Profundizar el Evangelio. Lee la Palabra y deténgase en ella. Mira los detalles de los personajes. Haga una lectura, gasta tiempo para reconocer y escucha el Señor. Mira la actitud de María y de Isabel, lo que hacen, lo que dicen, como se relacionan.

Contemplación: Es buscar apropiarse del texto, no mirarlo como espectador, sino ser participante de la escena. Tener una relación personal y directa con los personajes. Usar la imaginación para conocerlos y profundizarlos interiormente.

Oración

Niño Jesús, cuando Tu Madre llegó en la casa de Isabel, Juan saltó de alegría en su vientre, y ella hizo una profesión de fe, reconociendo que era tu quien la visitaba, llamó Su madre de ‘La Madre de mi Señor’.

Ahora, también nosotros queremos dar a Ti un espacio en nuestra vida, pretendemos que venga y tenga un lugar especial. Por eso, Señor, pedimos a ti que nos ayude a tomar consciencia del significado de tu nacimiento, de la grandeza de ese ocurrido. Ayúdanos a valorizar Tu gesto de amor y que esta Navidad sea un tiempo de profundo reconocimiento y acción de gracias por todo lo que significa, y el Señor nazca en nuestro medio. Danos de regalos la gracia de valorizar y reconocer Tu gesto salvador naciendo de mujer y siendo uno de nosotros

Ayúdanos para que, en esta Navidad, el señor sea el centro de nuestra celebración.

¡Que así sea!

.:Novena de Navidad – 1º Día
.:Novena de Navidad- 2º Día
.:Novena de Navidad- 3º Día
.:Novena de Navidad- 4º Día
.:Novena de Navidad- 5º Día
.:¡Navidad, fiesta de la Luz!

Oración Final

María, Virgen Madre de nuestro Señor, llevo el Dios de la vida en Tus entrañas y dio a Él vida humana. Siendo la Madre de Dios, Tú sabes ser servicial y atenta a las necesidades de Tu prima Isabel, por eso, ayúdanos a saber, ver y ser sensibles a las necesidades de lo que nos rodean, a sernos capaces de renunciar a nosotros mismos e ir al encuentro de los demás.

Ayúdanos a ser generosos en nuestro tiempo y con nuestros bienes para ayudar a los que necesitan, para que, con la Señora, esté disponibles y abiertos para darnos a los demás. Marías, Virgen Madre, que salgamos deprisa, sin demora, al encuentro de los que necesitan de nuestra ayuda. María que llevemos Jesús y seamos mensajeros de la alegría y de la paz, consuelo y fortaleza, ayuda y solidaridad, para que, en esta Navidad, Muchos puedan reconocer Tu Hijo como Dios y Señor, y que el Señor sea hoy y siempre: “la Madre de nuestros Señor” y nuestra Madre.

¡Que así sea!

 

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