Novena de Navidad - 7º Dia

Reza con nosotros el séptimo día de la novena de Navidad

En este séptimo día de la novena de Navidad, la liturgia presenta el canto del magnificat, que nos prepara para el nacimiento de Jesús.

Con este canto, la actitud de Maria es un programa de vida, un reconocimiento de la presencia y de la acción de Dios en nuestra vida. En este triduo que antecede al Navidad y el fin del año, esta actitud de gratitud y reconocimiento debe ser lo que caracteriza nuestra relación con el Señor y con los demás.

Motivación del 7º día de la novena de Navidad

En este séptimo día de la novena de Navidad, continúa preparando el presépio. Después de tener colocada la imagen de Maria, de José, del establo, el pesebre y los pastores, colocan las ovejas, demostrando cómo cada uno debe alabar y bendecir a Dios con lo que tiene y hace.

Que cada uno haga una oración, alabando y bendiciendo. Sea capaz de decir a los que le rodean: “gracias por …” Hacer lo mismo en la familia. Expresar gratitud con un abrazo, una actitud, una llamada, ser capaz de decir “gracias”.

Oración Inicial

::“En nombre del padre, del hijo y del espírito santo, Amém!”

“Maria, Virgen embarazada, Mujer de Dios, Virgen de un “si” fecundo, usted, que fecundante al verbo de Dios y lo llevaste en tu pecho cerca de de nueve meses, sintiendo palpitar y crecer dentro de ti, experimentando su presencia y siendo transformado por El.

En estos días que anteceden al nacimiento de tu hijo, nosotros queremos acompañar queremos estar contigo para aprender de ti y a llevar Dios en el corazón, dejando transformar por su presencia.

Maria, Virgen embarazada, nosotros te pedimos que, para acompañar, seas tu quien interceda por cada uno de nosotros, para que podamos celebrar la Navidad llena de la presencia de tu hijo en nuestra vida. Maria, Virgen Madre, mujer de la espera confiada, pide por nosotros, para que, en esta Navidad, todos podamos quedar cerca de su hijo y, así, seremos capaces de recomenzar, de perdonar y seremos perdonados, volver a amar, para que seamos curados interiormente para celebrar y vivir la vida de Dios en nosotros.

Maria, Virgen del “si” y de la realización, Virgen Madre del silencio elocuente, ayúdanos a celebrar esta Navidad, teniendo su hijo como centro de nuestra vida. Maria, pide por nosotros ahora y siempre.

¡Que así sea!”

Reflexión de la Palabra de Dios

Lectura: Lc 1,46-56

Aprofundar en el Evangelio. Leer la palabra y detenerse en ella. Mirar los personajes. Hacer una lectura gastando tiempo para conocerla, escuchando al Señor.

Contemplación: Busque apropiarse del texto, no mirando como espectador, pero si como participante de la cena. Tenga una relación personal y directa con los personajes. Utilice su imaginación para conocer los y profundizar interiormente.

Oración

Señor Jesús, tu madre supo reconocer y manifestar tu presencia en ella y en la história, y por tener la sensibilidad de relatar cómo actúas, lo que te agradas, quién son los privilegiados. Señor, hace con que aprendamos con ella a reconocer tu presencia en nuestro dia a dia, que podamos descubrir en cada acontecimiento, y sabiendo como es, como actúas, lo que te gusta, saber confiar y esperar en ti, Señor, así como tu madre, que reconoció todo lo que el padre hace en ella. Y que, de la misma manera, pueda actuar y saber que sin Ti, no soy nada, y que es tu quien haces todo en mi.

¡Que así sea!

.:Novena de Navidad – 1º Día
.:Novena de Navidad- 2º Día
.:Novena de Navidad- 3º Día
.:Novena de Navidad- 4º Día
.:Novena de Navidad- 5º Día
.:Novena de Navidad- 6º Día
.:¡Navidad, fiesta de la Luz!

Oración Final

Niño Jesus, así como tu madre, nos vimos a ti para agradecer y bendecirte por todo lo que haces en nosotros y por nosotros. Te damos gracias y te bendecimos porque quisiste redimirte de nuestra propia naturaleza, porque te hiciste uno de nosotros, siendo Tú en todo parecido a nosotros, excepto en el pecado, porque, asumiendo nuestra vida, nos diste la vida con Tu vida.

Te damos gracias y te bendecimos, porque con tu nacimiento dignificaste nuestra naturaleza, nos mostraste lo sagrada que es la vida, porque dignificaste a la mujer, siendo tú misma la Virgen María. Te glorificamos, porque con tu nacimiento, nos das fuerza y ​​alegría, nos llenas de alegría y consuelo, nos haces renacer en la esperanza, muéstranos que estás con nosotros.

Bendita y alabada, porque eres el Dios que vive y nos da la vida, que nos conoce desde dentro y nos llena de amor. Bendito y alabado eres por Tu nacimiento y Tu vida y redención. Bendito y alabado seas, hoy y siempre.

¡Que así sea!

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