San Juan Maria Vianney, patrono de los sacerdotes

San Juan Maria Vianney, patrono de los sacerdotes

Nos alegramos y admiramos la santidad de vida del patrono de todos los vicarios, conocido como Cura D’Ars.

San Juan María Vianney san-juan-maria-vianneynació en Dardilly, en 1786 y enfrentó el dificil periodo de la Revolución Napoleónica en Francia. Campesino, proveniente de una familia muy simple y religiosa, desde pequeño percibía su vocación al sacerdocio, pero antes de su consagración desertó del ejército porque no podía “seguir” el ritmo de su batallón.

Él era un cristiano íntimo de Jesucristo, siervo de María y de gran vida penitencial, tanto así que solamente gracias a la vida de piedad pudo llegar al sacerdocio, porque no acompañaba intelectualmente las exigencias del estudio de Latín, Filosofía y Teologia da época (curiosamente comenzó a leer y a escribir solo con 18 años de edad)

Juan Maria Vianney, ayudado por un viejo amigo vicário logró ser sacerdote y aceptó ser párroco en la pequeña aldea “pagana”, llamada Ars, donde el pueblo era entregado a los vicios, bebidas, fiestas, trabajos los domingos y blasfemias; tanto así que el Santo suspiró: “En medio de esto, hasta tengo miedo de perderme”. Dentro de la lógica de la naturaleza viene el miedo, pero dentro de la gracia, el coraje. Con el Rosario en sus manos y las rodillas dobladas delante del Santísimo, con su testimonio de vida, la sed por la salvación de todos y su enorme disposición para catequizar, el santo no solo atendió al pueblo local sino también al pueblo de fuera, en el Sacramento de la Reconciliación.

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Así, se consumió durante cuarenta años por causa de los demás (llegando a permanecer 18 horas dentro de un confesionario, alimentandose de pan y papa). Por lo tanto, San Juan Maria Vianney, que vivió hasta los 73 años se volvió para el pueblo un ejemplo de progreso y construcción de un ferrocarril que servía para la visita de los peregrinos, pero principalmente y antes de todo, ejemplo de santidad, de dedicación y de perseverancia en la construcción de un camino de salvación y progreso del Reino de Dios para una multitud, pues como padre tuvo todo de hombre y al mismo tiempo todo de Dios.

San Juan Maria Vianney, ¡Ruega por nosotros!

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