Ser Jesús para los demás

Que maravilla seria si nuestra vida fuese lo que cantamos: “Todo lo puedo en Aquel que me fortalece, nada ni nadie en el mundo me hará desistir”.

Somos complicados y reclamones, eso es algo que todos nosotros tenemos.

Semana pasada celebramos la Resurrección, Jesucristo está entre nosotros. Nuestra fe en el Cristo Resucitado nos pone cada dia en la obligación de ser Jesús en la vida de nuestro hermano.

Tener los pensamientos de Cristo

Si queremos vivir la dinámica cristiana debemos asumir que Cristo está dentro de nosotros. La Palabra de Dios entra en nuestro corazón y muda nuestra forma de pensar. Para que Cristo Resucitado entre en nuestra vida, tenemos que tener los pensamientos de Cristo, diariamente tenemos que vivir el desafio de transformarnos en Jesús en nuestro hablar, pensar, obrar, es decir transformarnos en Aquel en el que creemos.

Vamos a comulgar el Cuerpo y la Sangre de Jesús y afirmar que Cristo está en nosotros y permanece con nosotros donde estemos.

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Tenemos que tener un absoluto respeto por el Cuerpo y la Sangre de Jesús. Debemos mostrar a nuestros hermanos que Jesús habita en nosotros.

Dios desea nuestro corazón

Todos estamos atravesando el desierto. Nuestro pecado no nos puede impedir que seamos Jesús donde estemos. Pero el diablo intenta en todo momento alejarnos de Dios.

Si Dios nos puso en algun servicio en la Iglesia no es porque necesite nuestro servicio. Pues lo que El realmente quiere es nuestro corazón.

No podemos perder las oportunidades que son preparadas para nuestra salvación. Dios está con nosotros, la Paz del Señor está con nosotros.

¿Qué es lo que provocamos cuando llegamos en un ambiente?

Debemos respetar los sentimientos y pensamientos de Jesús por donde pasamos. Si Dios no está en nosotros, no tendremos nada para ofrecer.

Si nuestras comunidades quieren ser cristianas es necesario pedir perdón a cada instante.
El diablo desea hacernos caer por nuestras debilidades. Puede ser que Dios nos haya traido aqui, no para conceder un milagro sino para convertirnos.

Así como la Fiesta de la resurrección nos muestra que debemos ser el Cristo Resucitado por donde pasamos, la Fiesta de la Misericordia nos muestra que debemos ser la Misericordia para nuestros hermanos.

El don de ser Jesús por donde pasamos solo es posible si estamos juntos. Debemos ser amigos de quien nos hace amigos de Jesus. Seamos amorosos por donde vamos.

Padre Fabio de Melo
Fiesta de la Misericordia 2019

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