Espíritu Santo, consolador perfecto

El Espíritu Santo es el consolador perfecto. La Palabra, para entender este contexto sobre la consolación, esta en Hechos de los Apostoles 22, 22.

En la Palabra, el apóstol Pablo cuenta en detalles, lo que ocurrió con él cuando fue visitado por Dios.

Padre Edimilson Lopes. Foto: Bruno/cancionnueva.com.es

Necesitamos entender que el Espíritu Santo es el consolador perfecto, que no nos deja libre de nuestras atribulaciones, pero viene en ayuda a nuestras dificultades. El Espíritu es don de Dios, es fuego, es amor. Él viene en ayuda en el momento que más necesitamos de la ayuda del Alto.

Ese Dios de la consolación se convierte gente y se encarno en la persona de Jesucristo, y Él se define como el primer Consolador, nuestro Abogado, Aquel que viene en nuestra ayuda.

El Paráclito, como nuestro aliado, es con nosotros en nuestras persecución, en nuestra vida cotidiana. Él es invocado en medio de nuestras realidades.

El Espíritu Santo es nuestro abogado, nuestro intercesor y amigo

“!En el mundo vamos tener aflicciones. ¡Coraje! Yo vencí el mundo!” (Juan 6, 33). No fuimos engañados, en el mundo nosotros tendremos aflicciones.

Yo amo la palabra “avivamiento”, me gista ser visto como un padre avivado, pero no puedo negar que el avivamiento tiene precio. Avivamiento no es gritar, no es explosión en las oraciones, pero sino que manifestaciones que podemos tener en la oraciones, y va más lejos que eso.
Pablo era un hombre avivado, pero no quedo libre. Él paso por varias experiencia, pero no quitaba del pensamiento el Espíritu Consolador. Pablo fue consolado en medio a las tribulaciones, y fue por medio de esta consolación que él persevero.

El Espíritu de Dios es el abogado de nuestras situaciones en la presencia de Dios. El Señor mando sobre la Iglesia el Paráclito, y nosotros necesitamos recurrir a Él en las peores situaciones. ¡Él es nuestro abogado, nuestro intercesor y amigo!

¿Por que el Espíritu nos deja pasar por todas las aflicciones? No tenemos esta respuesta, pero es en las peores circunstancias que necesitamos entender que necesitamos de de Él.

Muchos desisten de la fe y del camino con Dios, porque quieren conforto, y cuando no tiene, buscan en otras cosas. Necesitamos aprender a depender de Jesús, de la Eucaristía, y mantener el corazón fiel, después de probado, somos aprobados. ¡Todo pasa!

Conozca:
.:Liturgia cotidiana
.:Homilia cotidiana

Jesús dijo a Santa María de Jesús Crucificado: “Hija, yo elijo mis victimas”. Él sabe por que nos eligió. No sabemos por que fuimos elegidos, pero el Señor sabe, Él nos conoce; y en los mayores de nuestras tribulaciones, Él viene en nuestra ayuda y nos trae conforto.

Que tengas intimidad con el Espíritu Santo, porque, independiente de las circunstancias, Él esta con nosotros.

Padre Edimilson Lopes
Sacerdote de la Comunidad Canción Nueva
Predica durante el evento Pentecóstes

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