Honrar el padre, permanecer en el hijo, y descansar en el regazo de Maria

 

Nosotros estamos en el misterio del dolor, y del sufrimiento. Por qué sufren los justos?Como cristianos, no debemos murmurar, pero enfrentar como lo hizo Cristo.
En el libro del profeta Isaías, meditamos el siervo fiel, el Cristo. Quiero aqui meditar três puntos: honrar el padre, permanecer en el hijo, y descansar en el regaço de la Virgen Maria.
En el tramo de hoy, escuchamos que el siervo sería honrado. Cual es la honra que el Padre del cielo daría a su hijo? El profeta Isaías narra que este siervo no tenía apariencia,cubria la cara para no verlo. 

Como oveja fue llevado al matadero. 

“Por el sufrimiento mi siervo se hizo justo a los hombres” Dice el profeta Isaías, o sea para salvar, resgatar, y curar la humanidad, usando el hijo de Dios. Jesús honro el Padre por medio de su entrega sufrida. 

Como cristianos somos llamados a honrar el Padre, y el hijo, y el Cristo, con nuestros sufrimientos.¿Cómo estamos enfrentando nuestros sufrimientos? Estamos aprovechando la oportunidad, para crecer en conversión de vida? Delante de los sufrimientos y de las dolores, debemos aprovechar y ofrecer por los pecadores que no conocen el amor de Dios. 

No perdamos la oportunidad de ofrecer nuestras dolores por los pecadores.
Jesús honró el Padre por medio de la obediência y de los sufrimientos.
Él honro el padre a través de la Cruz, no debemos murmurar, y si alabar y honrar el Padre, y permanecer como hijos.
Cuando las situaciones se tornan difíciles, qual nuestra voluntad? Desistir y parar, pués nuestros sentimientos, pueden nos engaña, y piensa en dar el paso en dirección de la desistencia del seguimiento. 

Somos llamados a permanecer en aquel que se compadece de nosotros.
Permanecer y recordar que El nos ama. Cuando la voluntad es rendirse, recordemos que el nos ama. El murió en la Cruz por nosotros, amándonos, y por eso no vamos desistir.
Permanezcamos y recordemos siempre que Dios nos ama.

Descansar en el regazo de nuestra Señora, somos llamados a descansar en el regazo de María, nuestra madre. Jesús he confiado a Juan, y la humanidad a Maria,y Maria la humanidad a través de Juan.
Maria educó a Jesús, le formó, fué seguidora, acompañó sus pasos. En esta tarde te invito a unirse a nuestra Señora de la Pietá. 


Hasta la hora en la muerte de Jesús, María estaba en los piés de la Cruz. Mismo en el dolor. Maria no se revoltó, ella recibió la responsabilidad de madre de la humanidad. Somos hermanos y hijos de Dios, por eso, podremos recoger a la madre que cuida de nosotros. 

“Hijo, aquí está tu madre”, reciba Nuestra Señora como su madre. 

“Somos llamados a permanecer en aquel que se compadece de nosotros”  Foto: Paula Dizaró/cancionnueva.com

En este tiempo de pandemia, perdimos muchas cosas: La libertad, el derecho de ir y venir, las personas, nuestras seguranças, pero mismo así, tenemos un regaço, que podremos recurrir.

Usa el regazo de la Virgen María, que ella recibenos, ampáranos, y ayúdanos a seguir los pasos de Jesús.
Haga ahora su oración de comprometimiento com Dios, de aprovechar esta oportunidad, de honrar el Padre, de permanecer en el hijo, y de recibir el consuelo de madre. 

En este momento, dígale al Señor, que usted desea honrar en las dificultades, el amor de Dios por usted. Honre el Señor en su vida, mismo que sea sufrida, su entrega será recompensada. Permanezca en Cristo. 

Danos Señor, la gracia de permanecer, de perseverar, así como los santos y santas.  

Maria nuestra madre, nosotros de rogamos; venga nos recibir y consolar nos. Madrecita, necesitamos de tu regazo, recibenos en tu regazo madre. 

¡Descansemos en el regazo de la Virgen Maria!

 

 

 

Transcripción y Adaptación: Amanda Carol 

Deja un comentario