No tengas miedo de descubrir tu vocación

Contemplar la vocación de la Virgen María, nos ayuda a descubrir nuestra vocación

Adán y Eva estaban en el paraíso, y Dios pensó en ese lugar donde Él pudiera vivir feliz con ellos. En aquel lugar Dios compartiría su amor por nosotros, y era así. Hasta que, una serpiente terminó tentando a la mujer, proponiéndole que comiera el fruto prohibido. Sabemos que a las mujeres no les gusta hacer nada solas, entonces, Eva le dio un pedazo del fruto a su marido, y así, surgió el pecado.
Adán y Eva eran tan puro que andaban desnudos, pues no estaban manchados por el pecado. Después de que comieron el fruto, Dios llegó; y ellos se escondieron por vergüenza.

Pitter Di Laura. Foto: Paula Dizaró/cancionnueva.com.es

La presencia de María

La Palabra en Génesis está hablando de la vocación de María. Puedes pensar: “¿Cómo? Si el nombre de la Virgen María ni siquiera es citado”. ¿Cómo identificamos su presencia?

El primer milagro de Jesús se dio en las Bodas de Cana. El vino se había terminado, y María avisó: “Está faltando el vino”. Jesús le respondió: “¿Mujer, qué tenemos que ver nosotros con eso? Mi hora todavía no llegó” (cf. Juan 2,1-4).

Jesús la llama “mujer” a María. Dios, en el libro del Génesis, estaba dialogando con tres personas en el Libro de Génesis: Adán, Eva y la serpiente. Queda claro que, la “mujer” mencionada por Él es la Virgen María. Ella ya estaba en el proyecto de Salvación desde el inicio.
El pronombre demostrativo “esa” es usado para referirse a algo que está lejos de la persona que se habla y cerca de la persona con quien se conversa; sin embargo, el pronombre demostrativo “esta” es usado cuando lo que está siendo demostrado está cerca de la persona de la que se habla. De ese modo, cuando Dios dice: “Esta te pisará la cabeza mientras tú herirás su talón”, Él está hablando de alguien que está muy cerca.

El “sí” de María

María venció al demonio cuando dio su “sí”, cuando aceptó su vocación. Cuando el hombre pecó, Dios ya había pensado en la Virgen María. Antes y durante nuestro pecado, Dios ya pensaba en nuestra salvación.

Contemplar la vocación de la Madre del Señor, nos ayuda a descubrir nuestra vocación. Si somos llamados a nuestra vocación, no necesitamos elegirla, pues vamos a descubrir dónde nos quiere Dios. La vocación está dentro de nosotros, tanto que cuando no caminamos en dirección a nuestra vocación, no nos sentimos realizados.

Si hay una vocación dentro de nosotros, podemos huir, pero no lograremos escapar. No esperemos a mañana para descubrir nuestra vocación, pues si negamos lo que somos, moriremos por dentro. Y esa es la peor muerte que existe.

Vocación y profesión

Necesitamos distinguir bien vocación y profesión. La Virgen María tenía una profesión; sus padres, Santa Ana y San Joaquín, la consagraron al Templo. En aquella época, los padres entregaban a sus hijos para que trabajaran para Dios, ellos colocaron a María a disposición de Dios.

María era costurera en el Templo. En la Palabra, según Mateo 9,17, Jesús dice: “No se coloca un remiendo viejo en ropas nuevas”. ¿De dónde venía esa enseñanza de Jesús sino de una costurera? Otra señal de la profesión de la Virgen María está en Juan 19,23: “La túnica, sin embargo, toda tejido de arriba abajo, no tenía costura”.

Imagina a un médico, llega su hora de retirarse del hospital y apare un niño muy enfermo, entre la vida y la muerte. Su horario de trabajo ya había terminado, no cobraba por esas horas extras, pero lo atiende pues es su vocación.

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No tengas miedo de tu vocación

No tengas miedo de tu vocación ni del llamado de Dios. Si eres llamado a transformar tu profesión en vocación, entrégate totalmente.
Algunos padres se alegran cuando sus hijos pasan el examen de ingreso a la facultad y se van a estudiar, pero, muchas veces, cuando el hijo elige ser misionero, los padres tienen vergüenza. Cuando damos a Dios, no perdemos, sino que ganamos. ¡Padres no tengan miedo de entregar sus hijos a Dios, pues están ganando!

No niegues tu vocación, pues no tienes noción de hacia dónde Dios te quiere llevar cuando digas “sí”.

Pitter Di Laura
Músico y Misionero de la Comunidad Canción Nueva
Prédica durante el Campamento “Revolución Jesús” 2019

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