O santos o nada

Ser santo es amar a Jesus radicalmente

Tenemos que fincar bien firme en el corazón, nuestra vocación por la santidad. Para que hablemos de santidad tenemos que definirla. Si no cometemos ningún pecado mortal ni venial, no hicimos más que nuestra obligación. Ser santo no es solo no pecar, sino amar.

El santo es una persona que amó a Dios heróicamente y por encima de todas las cosas. Ser santo es ser una persona que no solo obedeció a los mandamientos de la ley de Dios sino que también se dejó conducir por la gracia y por el Espíritu Santo.

Ser santo no es ser el salvo y ser salvo no es ser santo. Tenemos dentro de nosotros una división y a veces podemos estar en un estado de gracia, pero eso no significa que iremos directamente al cielo sino que pasaremos por el purgatorio.

Padre Paulo Ricardo. Foto: Roger Ferrari/cancionnueva.com.es

Viva la santidad

Jesus nos pide que nos esforcemos para pasar por la puerta estrecha, porque tranquilo y favorable es el camino que lleva a la perdición. Si hoy hiceramos un examen de conciencia y estuviésemos en pecado mortal, no podremos comulgar durante la Santa Misa.

Los mártires derramaron su sangre para vivir un camino de santidad y la primera cosa que necesitamos hablar al pensar en santidad es sobre la salvación.

Vivir un camino de santidad es parar de pecar. Necesitamos ser radicales y parar de dividir nuestros pecados en pecaditos y pecadotes

Aprende a amar

Además de parar de pecar, necesitamos aprender a amar porque el camino para la santidad es el amor.

El Papa Pio XII dijo una vez:”El jóven fue hecho para el heroísmo”. Eso quiere decir que si le pedimos a un jóven 10%, él no nos dará nada. Pero si le pedimos que dé la vida, él la dara. Debemos tener coraje y entregar todo a Dios.

Si permanecemos lejos del pecado no cairemos en la tentación y es por eso que tenemos que entregar todo a Dios. Tenemos que ser radicales para parar de negociar la salvación.

Hechos para amar!

No nacimos para ser egoistas sino para amar radicalmente. El amor no tiene límites, porque es una realidad que no tiene contra indicación.

O santos o nada, radicalmente. Necesitamos ser radicales en nuestro compromiso con Dios. Es a eso que El nos invita, a través de su Espíritu Santo!

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Padre Paulo Ricardo
Sacerdote de la Arquidiócesis de Cuiabá – MT
Prédica durante el Campamento “Revolución Jesús” 2019

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