Santidad, el camino por las cosas pequeñas y ordinarias

El Espíritu Santo nos ayuda a pasar el camino de la santidad en las cosas pequeñas y ordinarias

El hombre fue creado bueno por Dios, sin embargo, por el pecado, él se alejo de esta naturaleza original. Dios, sin embargo, es tan misericordioso, que nos dio la oportunidad, por Su Espíritu Santo, de volvernos a la santidad. Este es un proceso de conversión y transformación diaria, realizado en el cotidiano, es decir en el trabajo, en los estudios o mismo en las relaciones.

Antonieta Sales
Foto: Wesley Almeida/cancionnueva.com.es

No andamos en el camino de la santidad solos

Dios nos llamo a la santidad y no nos dejo solos en este camino, pues este no es un camino que se pueda seguir a la ciegas. Él nos guía, por medio de las cosas ordinarias y sencillas, utilizando de ellas para nuestra santificación. Este es el camino que Dios quiere para nosotros, que nosotros no acostumbremos con aquel que es el mayor milagro: la transformación del corazón del hombre.

Las cosas pequeñas y ordinarias están en nuestro día a día, en los estudios, en el trabajo, en los quehaceres de casa. En las cosas más sencillas hay oportunidades para que el Espíritu pueda perfeccionar, ayudándonos a seguir el camino de la santidad.

María es ejemplo de humildad

María es nuestro meyor ejemplo en el camino de la santidad por las cosas pequeñas y ordinarias, porque, mismo siendo la Madre del Rey de los reyes, no tuvo soberbia; antes, humildemente ando por el camino de la santidad.

Cuando candamos por este camino, en cada momento de dificultad, la Tercera Persona de la Trinidad no concede una efusión especial, dándonos fuerza y sustento. El Espíritu Santo esta con nosotros y debemos siempre recordar de nuestro Consolador.

La santidad es un llamado para todos nosotros

La santidad es un llamado para todos nosotros, porque Dios desea que nuestra vida sea transformada; y eso solo es posible por la acción del Espíritu santo, que va en las pequeñas y ordinarias cosas de nuestra cotidiano, haciendo que tengamos conciencia de nuestra necesidad de la gracia y misericordia de Dios.

.:Elegir Dios y decidirse por Él
.:El amor eterno de Dios
.:Es necesario buscar el perdón de Dios

Solo el Espíritu Santo puede ayudarnos a alcanzar la gracia de Dios, por la cual el pecado es destruido en nuestra vida, haciendo con que podamos ser hombres y mujeres nuevos. Siempre que el Espíritu trabaja en la vida de alguien, hay transformación.

Vamos, hoy, rezar al Espíritu Santo, para que Él pueda ayudarnos andar en el camino de las cosas pequeñas y ordinarias, pidiendo a Él disciplina, organización y perseverancia, a fin de que podamos ir para este camino

Antonieta Sales
Misionera de la Comunidad Canción Nueva
Predica durante el Retiro de Carnaval 2019

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