El secreto para una buena confesión

La salvación necesita encontrar a todos. Imagina que estamos en una ciudad, hay una epidemia y todos van morir, entonces, de repente un camión con la vacuna que salvará a todos. Las personas hacen fiesta, quedan alegres porque ese camión llegó, además, van para casa sin tomar la vacuna. ¿Estas personas están salvas? ¡No! Así somos nosotros, necesitamos tomar la vacuna de la salvación que es Cristo.

¿Si tú coges un criminoso, asesino, mafioso y bautizar, el bautismo perdona los pecados de él? Sí, sí él está arrepentido de tus pecados y dispuesto a cambiar de vida.

El secreto para una buena confesión

La primera cosa que tu necesitas comprender, para que una confesión sea válida, es sobre el arrepentido. Es necesario haber arrepentimiento, porque, si tu no estas arrepentido, tu tienes el poder de parar el poder de Dios, y, muchas veces, la sociedad no cree en eso. Tu tienes el poder de condenarse al infierno. parar el poder de Dios, no quiere la misericordia de Él.

Para la sociedad actual, la persona que cometió un crimen, lo hizo porque tuvo una infancia difícil, sufrio mucho, además, quiero que tu comprendas que la herida no quita la libertad del hombre. La Iglesia nos trata como adultos, así necesitamos corresponder con nuestra vida. No es porque la persona fue abusada que ella debe salir por ahí abusando de los demás.

Otras veces, las personas justifican los crímenes con el sistema, dicen que el sistema obligar a matar, robar, entre otras cosas; Eso de forma alguna puede ser justificada para los pecados. Las ideologías nos tratan como animales y no como adultos. Tu puedes decir “no” para aquello que no conviene.

¿Sepa qual el primero paso para asumir tus responsabilidades y vivir como adulto? Parar de ser victima. Sea por influencia del medio o no, tu eres libre para elegir entre pecar o no pecar.

Jovenes participando de la predica del Padre Paulo Ricardo. Foto: Bruno Marques/cancionnueva.com.es

¿Qué es el arrepentimiento?

Existen personas que piensan que el confesionario es una diván, en que se puede acostarse y hablar lo que “quiere”, y sale con la conciencia limpia; pero no es bien así. El confesionario es el lugar en que el Paraclito te da el perdón de los pecados por la sangre de Cristo derramado en la cruz.

Arrepentimiento no es complejo de culpa. ¿Qué es arrepentimiento?

Primero: pecado no es lo que tu sientes que es pecado, además, es lo que Dios dijo que es pecado. Quien dijo que es la ofensa no es quien ofende, y sí quien fue ofendido. La persona va al confesionario y dijo lo que daña, pero allí no es el momento de decir eso, allí es el momento de decir lo que ella hizo que ha herido a Dios. Lo que ha herido, generalmente, no es mayor pecado de ella. Las heridas necesitan ser tratadas con el terapeuta, el padre va ayudarte tratar de tus pecados.

¡Pecado no es sentimiento! Tu conciencia no es la regla para saber lo que es pecado. Para saber si es pecado o no, Dios nos dio una ayuda que se llama: Diez mandamientos. ¡Es básico! A lo largo del tiempo, las culturas fueron descubriendo lo que era básico para sobrevivir, son los mandamientos. “No matar”, toda cultura sabe que matar un inocente es pecado. Todos también saben que necesitan “honrar padre y madre”, esto es, para toda cultura eso es básico.

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Solo existe pecado cuando tú tienes plena conciencia y consentimiento

Para salvarnos, Dios nos dio las dos tablas de la Ley, los Diez Mandamientos. Si tu aún no sabe, necesita aprender y decorar. Imagina que una persona quiere ser motorista pero no sabe las leyes de tránsito.. ¿Tu vas dar una documento para esta persona? ¡No! Jamás. Del misma forma, si queremos ir para el Cielo, necesitamos conocer las leyes de Dios.

Siguiendo con los pasos para una buena confesión, ya escuchamos que necesitamos tener arrepentimiento, y arrepender no es dejar de querer. A veces, a la persona le gusta la pornografia, ella comprende lo que ofende a Dios, arrepiente de haber ofendido, y hizo el propósito de no ver más, entonces, esta persona está lista para confesar. Esta es una confesión básica.

Solo existe pecado cuando hay plena conciencia y consentimiento. Imagine que tu, hombre, ve una mujer bonita, en aquel segundo, que has visto y solo has pensado que es guapa eso no es pecado; pero, por ejemplo, si tu comienzas a tener un pensamiento de índole sexual y tu consciencia te dijo: “Lo que estás haciendo es pecado”, y si mismo después de esa advertencia tu sigues con ese pensamiento, entonces, has pecado; pero, si paras con ese pensamiento, tu no has pecado, porque no has consentido con el pecado.

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Padre Paulo Ricardo
Sacerdote de la Arquiodicesis de Cuidaba – MT (Brasil)
Predica durante el Evento “Revolución Jesús”

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