¿Cuánto cuesta el Reino de Dios?

Es natural que de vez en cuando proyectemos nuestros deseos de tener algunas cosas para nuestro bienestar. Tal vez tu propio automóvil, unaReino de Deus casa, ropa de una marca específica, una TV de última tecnología, etc. Esto no es necesariamente negativo. Sin embargo, lo malo viene cuando nos perdemos entre esos deseos de cosas materiales. Hay tantas ofertas en el comercio, en las calles y en la televisión, que pareciera ser que el conseguir algo material es algo indispensable para poder sostener un buen nivel de vida. Los centros comerciales están llenos de grandes carteles con textos como “50% de descuento”, “gran venta de temporada”, “última oferta”, etc. Así es fácil angustiarse cuando ves que lo que tienes en tus bolsillos o en tu tarjeta de crédito, no alcanza para obtener tantas cosas; cosas que además han sido disfrazadas como una necesidad vital.

Pero ¿sabías que hay una realidad que contrasta fuertemente con esto? Hay alguien que te hace otra oferta radicalmente diferente en todos los sentidos. ¡¡Dios te hace la oferta de obtener su Reino!!…su reino entero, el reino de Dios, del que hemos escuchado cosas tan maravillosas. ¿Cuánto puede costar?, ¿te tendrás que endeudar para poder conseguirlo? Desde hace muchos años ya San Gregorio Magno, papa y doctor de la Iglesia, nos ilumina para dar respuesta a esta pregunta: “El Reino de Dios no tiene precio: y sin embargo sólo vale lo que tenéis” El Reino de Dios no tiene precio, pues es imposible que sea avaluado por cualquier medida o moneda que podamos conocer. Entonces, el Reino de Dios ¿es inalcanzable para nosotros? No, por supuesto que no. El valor del Reino de Dios es sólo y nada más que lo que ya tienes.

Nos esforzamos y sobre endeudamos tantas veces por obtener cosas materiales que con el tiempo se degenerarán, se echaran a perder y dejarán de existir… ¿cómo no pagar el valor del Reino de Dios si solo cuesta lo que ya tengo y además es eterno? -Tu reino es un reino eterno, y tu dominio permanece para siempre (Sal 145, 13)- Dios te pide sólo lo que ya tienes, todo lo bueno y también todo lo malo de tu vida. El PHN nos invita a poner conciencia en lo que realmente tiene valor, en lo trascendente, en lo eterno, en las cosas de Dios. No te puedes quedar en la oferta del mundo, no te ciegues en las exigencias para conseguir lo pasajero. Estás llamado a vivir en el maravilloso reino de Dios y sólo se te pide a cambio que nada más que lo que ya tienes. Anda, atrévete a cambiar la mirada y vivir el PHN con profundidad.

¡¡Puedes poner tu vida con confianza en manos de aquel que te creó, te escogió y te llama a vivir una vida diferente!!

¡PHN en la cabeza y en el corazón!

Ve aquí también:
=>¡El reino de Dios está cerca!

Esteban Guajardo C.
Familia Canción Nueva Chile.

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