Caminando en la paz del Señor

“Les dejo la paz. Les doy mi paz, pero no se la doy como la dan los que son del mundo. No se angustien ni tengan miedo”
[Jn 14,27]

Casi todos conocemos la historia de Pedro caminando sobre las aguas. [Mateo 14]. Y que poco después que comenzó a caminar, comenzó a hundirse.

No podemos culpar a Pedro de hundirse, porque la verdad es que sí¬, camino sobre las aguas, y eso es mas de lo que tú o yo hayamos hecho. No lo podemos culpar, pero si podemos examinar las razones del por las que comenzó a hundirse. El ejemplo de Pedro, cuando lo aplicamos a nuestras vidas, nos ayudará a caminar continuamente en la paz de Dios.

Mientras Pedro caminaba sobre las aguas, algo pasó que hizo que Él quitara su mirada de Jesús y empezara a hundirse. Las olas azotaban fuertemente y Pedro titubeó en su fe. Las circunstancias causaron que Pedro se hundiera y las circunstancias hoy, nos robarán la felicidad y alegría, y no nos dejarán alcanzar lo que por fe es nuestro. Como Pedro, nos hundiremos cuando quitemos nuestra mirada de Dios y pongamos atención a las circunstancias que nos rodean. No podemos quitar la mirada de Dios y enfocarla en la depresión, tristeza, y enfermedades que azotan nuestra vida diariamente.

Enfocándonos en lo que sentimos es la primera cosa que nos robará la fe y nos impedirá caminar en paz. Hoy en día hay tantas cosas que sentir – especialmente el estilo de vida tan rápido que llevamos. Cuando dejamos que las presiones diarias nos quiten la mirada de Dios, no podremos caminar en paz. La Palabra de Dios nos dice las condiciones de como caminar en perfecta paz. Tenemos que mantener nuestras mentes o atención fijas en Jesús. [Is 2, 6-3] dice “Señor, Tú conservas en paz a los de carácter firme, porque confían en ti” No podemos darnos el lujo de que las presiones de nuestra vida nos desvíen de Dios. Tu paz depende de que mantengas tu mirada en Él.

Enfocados en lo que miramos es la segunda cosa que nos robará la atención. Cuando Pedro caminaba sobre las aguas le afectó lo que vio. En estos tiempos ¿Qué es lo que nos amenaza? Es imposible prender la televisión, leer un periódico, o leer una revista, sin que los reportajes nos llenen de miedo, dudas y desaliento. Pero como hijos de Dios, no tenemos que movernos por lo que vemos. No nos podemos dejar llevar por nuestra situación económica ni por ninguna crisis mundial.

El espíritu de temor no se debe apoderar de nosotros. Dios no nos ha dado un espí¬ritu de temor sino de amor, y de poder. [2 Tm 1,7].

Podemos extender la mano de fe y obtener las Promesas de Dios. Podemos tener paz en medio de la tormenta,. Porque Jesús nos dio paz. Así¬ que en vez de enfocarnos en lo que vemos o sentimos, mantengamos nuestra mirada en Dios y su Palabra y dejemos que la paz inunde nuestras vidas.
Oración:
Padre, ayúdame a mantener mi mirada firme en ti,
y así podré caminar en tu perfecta paz. Amén

Deja un comentario