¡Algo inédito sobre el amor y sexo!

Nuestros deseos más profundos son del amor

¿Que pensarías si la Iglesia Católica publicara un material inédito sobre el cuerpo humano teniendo como objetivo mostrarAlgo inédito sobre el amor y sexo-dentro cómo las relaciones sexuales pueden llevar a una felicidad plena y al éxtasis sin fin? ¿Qué te parece si la Iglesia Católica dijese: “ ahora las reglas son: “ama y haz lo que quieras”? ¿Qué dirías si la Iglesia dijera: El verdadero amor es para todo el mundo, y nadie puede quedarse sin él.

Algunos piensan que la Iglesia Católica se está “pervirtiendo”. ¿“Desde cuándo ella se convirtió en una editora de ‘pornografía’?  ¿Dónde has visto un material sobre el cuerpo humano y relaciones sexuales con derecho a la felicidad sin fin? ¡Estamos en el fin de los tiempos!” ¡Otros podrían creer que la Iglesia se está volviendo loca! Imagínate si las personas viven en serio con ese lema: “¡Amar y haz lo que quieras…” El mundo se convertiría en una anarquía y una nueva Babilonia. Muchos, de hecho concluirán que la Iglesia Católica está en el final del juego con derecho a prorrogación, intentando de todo para conseguir adeptos. Piensa: todo el mundo es mucha gente para tener un amor verdadero. ¡Eso no! Es publicidad engañosa. ¡Por favor, llamen la policía!.

Quiero decirte que ya hace un tiempo, un buen tiempo, desde que Jesús se encarnó, que todo eso es verdad en la Iglesia Católica. Sin embargo, nosotros nos confundimos sobre la verdad del hombre y de la mujer, sobre el sexo y el amor. Fueron creando verdades mentirosas y separando lo inseparable y en eso la Iglesia, quedó como la villana de la historia. Separan el amor del sexo y el sexo del amor, igualaron el sexo al pecado y colocaron la santidad contra los deseos sexuales en una arena de lucha. Puedo decirte que no sólo hicieron de la Iglesia Católica una villana, sino que negaron al hombre la experiencia de un amor total y para siempre.

Durante los años del 79 al 84, el Papa Juan Pablo II fue cada miércoles invirtiendo tiempo para revelar al hombre las verdades sobre el amor y el sexo, vividos de una forma verdadera, anticipándonos lo que se vivirá en la plenitud en el cielo.

Te puedo decir que esos años fueron testigos de la confección de un material inédito sobre el cuerpo humano, revelándolo (el cuerpo) como un lugar teológico, es decir, como un lugar de encuentro con Dios. La teología del cuerpo (nombre dado a las catequesis de Juan Pablo II sobre el amor humano, realizadas desde 1979 hasta 1984 – un total de 129 catequesis), de hecho, es un manual de como nuestros deseos sexuales son, en realidad, nobles y nos llevan para el cielo.

Debes estar pensando: “¡Espera un momento Adriano! ¿Estás loco? ¡Siempre he luchado contra mis deseos, pensando que era pecados que tenía que reprimirlos; así haría feliz a Dios! Pero, ahora, me dices que ellos me llevan para el cielo?”. ¡Cálmate mi amigo! Los deseos sexuales, es decir, la atracción de un hombre por una mujer y de una mujer por un hombre fueron colocados por el propio Dios porque, en realidad, los dos revelan la imagen de Dios, que es el amor. Por lo tanto, nuestros deseos más profundos son de amor, por eso no se puede quitar el amor del sexo. Ahora me preguntas: “¿Ahora, viviremos todo lo que deseamos? Como tu dices, “¿Amar y hacer lo que queremos?

¡Vamos despacio! Cuando la Iglesia, por la boca de San Agustín, dice: “Ama y haz lo que quieras”, en la realidad, ella nos está llamando a la esencialidad del amor. Y mira, no solo la definición del amor sino también su experiencia están muy desgastadas; como la gasolina en un puesto “Clandestino”, están “adulteradas” en la concepción mundana.

En la Teología del cuerpo, cuando el Papa habla de amor, que él lo define con características bien concretas como “totalidad, libertad, fidelidad y fecundidad”, es decir, el amor es verdadero es total, libre, fiel y fecundo. ¡Si amamos así, podemos hacer lo que queremos, porque nuestro querer será la voluntad de Dios!

Necesitamos rescatar la riqueza que la Iglesia Católica tiene sobre la sexualidad humana, sobre el cuerpo, quien es el hombre y la mujer. Ella nunca estuvo en contra, sino que siempre estuvo a favor de nuestra felicidad.

La Teología del Cuerpo es un material sobre cuanto podemos, merecemos y somos destinados a hacer de nuestro cuerpo un camino de verdadero placer y conducción para la salvación de nuestra alma. De esta forma, en medio al amor que requiere sacrificios, llegaremos donde nuestro corazón y nuestro cuerpo tanto anhelan: el Cielo.

En este y otros archivos que escribí, vamos, por medio de un lenguaje más fácil, entrar en la belleza de la Teología del Cuerpo. Vamos descubrir una forma inédita de cambiar nuestro corazón y nuestra mente, vamos a aventurarnos en la riqueza de nuestra sexualidad y afectividad vividas en el plan de Dios, y, así, vamos a tener como resultado la libertad y la plenitud del amor!

Lee más:
=>La estrategia del amor

Traducción: Thaís Rufino de Azevedo

Adriano Gonçalves
Misionero de la Comunidad Canción Nueva

Deja un comentario