¿Tengo buscado placer a cualquier precio?

Es un gran desafío para la juventud vivir la castidad hasta el matrimonio, la llamada “castidad de la juventud”.

Según el Catecismo de la Iglesia Católica, castidad significa “la integración de la sexualidad en la persona. Incluye el aprendizaje del dominio personal”. Es una vivencia que, aliada a la ordenación de los deseos, se convierte siempre más semejantes a Cristo, guiándonos a búsqueda por la santidad de forma responsable.

Sin embargo, la castidad es un gran desafío para las parejas de novios en el tiempo que anticipa el matrimonio, porque varios son los factores que sirven de estimulo a la practica de la relación sexual antes del matrimonio.

Foto ilustrativa: Rattankun Thongbun

Los jóvenes son incentivadas, a todo el momento y por varios medio, para buscar el placer a cualquier precio

En este contexto, en el cual el joven vive su sexualidad, ellos son incentivados, a todo el momento y por varios medio, para buscar el placer a cualquier precio, resultando en la practica de relaciones sexuales matrimoniales, también conocida como fornicación.

Hay los que buscan el sexo por “aventura” o una relación sexual “ocasional”, tipo de involucro que ocurre cuando el joven, en la búsqueda por el places, en una sencilla experiencia personas y placeres, hace de la otra persona un objeto de satisfacción momentánea. Se trata de aquellos encuentros que, de forma general, suceden en fiestas, en la calle o mismo en casas de prostitución. Existe también la relación sexual entre novios que ocurre cuando la pareja comienza una relación heterosexual con algunas características singulares (conocimiento mutuo, amistad, respeto, cariño), pero, sin embargo, se encuentran un estagio de superficialidad, porque desconocen la lenguaje del amor.

Como en las situaciones anteriormente, mismo entre los novios se trata de una forma de satisfacción momentánea, una búsqueda irresponsable por el placer, porque aún no existe un compromiso maduro.

Otra forma de practicar el acto sexual, que va totalmente contra los preceptos de la Iglesia, esta presente en la relación sexual “extramatrimonial”: el adulterio.

La relación sexual es una entrega total

La relación sexual vivida en un amor autentico es entrega personal total y definitiva, por eso necesita estar acompañada del compromiso definitivo sellado delante de Dios y de la comunidad. Cualquier que sea el propósito, por si solo, no es el medio más adecuado para garantir la relación personal verdaderamente honesta entre un hombre y una mujer y para protegerlo contra los devaneo, las fantasías y los caprichos de las pasiones. Por lo tanto, la Iglesia invita los novios a vivir la castidad en la continencia. “En esta probación, ellos van ver una descubierta del respeto mutuo, un aprendizaje de la fidelidad y de la esperanza de recibir ambos de la parte de Dios”. (CIC 56).

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Se convierte cada vez más necesario y urgente que las familias cristianas católicas den testimonio de respeto, fidelidad, amor, cariño y del verdadero valor del matrimonio y de la familia. Así, van ser ejemplos de un amor verdadero y honesto.

(Parte del libro: “Sexualidad, lo que los jóvenes sepan y piensan”)

Padre Mário Marcelo
Maestro en zootecnia por la Universidad Federal de Lavras – MG (Brasil), padre Mário es también licenciado en Filosofía por la Fundación Educacional de Brusque (Sc) y licenciado en Teología por la PUC – RJ (Brasil). Maestro en Teología Práctica por el Centro Universitario Asunción (SP). Doctor en Teología Moral por la Academía Alfonsiana de Roma/Italia. El sacerdote es autor y asesor en la area de Bioética y Teología Moral; además de profesor de la Facultad Dehoniana en Taubate-SP (Brasil). Miembro de la Sociedad Brasileña de Teología Moral y de la Sociedad Brasileña de Bioética.

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