¿Cómo conciliar la familia con el trabajo y la vida académica?

22/05/2018

La familia debe ser siempre priorizada

Actualmente, buena parte de las familias, tiene una configuración en el cual la mujer, además de compartir con el esposo las tareas del hogar y de la creación de los hijos, también sale de casa para trabajar o para graduarse en nivel académico (o las dos cosas al mismo tiempo). En el Brasil, 44% de los espacios del mercado de trabajo es de ellas, según el IBGE/2016. Además, eso no significa que, trabajando fuera, la mujer necesita olvidar o dejar de lado la vida de esposa y madre. Por el contrario, ella debe priorizar su familia. Y para conciliar esta vida de familia, con el trabajo, y la vida académica, es fundamental que el esposo, la esposa y los hijos estén dispuestos a las renuncias y responsabilidades que esa condición trae.

Foto Ilustrativa: gradyreese / by Getty Images

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Una mujer que trabaja, estudia y, es, con su esposo – “el coche – jefe” de un lar, necesita organizar su tiempo de forma para optimizar cada momento con sabiduría. Familia exige: dedicación, trabajo; y estudios también exige todo eso, y no es posible descuidar un en detrimento de los demás.

Para realizarse plenamente, las que tiene vocación, interés y/o necesidad de trabajar fuera, deben organizarse. Es importante que la mujer programe las actividades de su semana, de forma a conseguir ser presencia de calidad en la vida de sus familiares. Sé que el cotidiano es demasiado corrido, siempre he trabajado y estudiado; tanto antes del matrimonio como después de casada, además, con sabiduría y discernimiento es posible conciliar todo.

Organización y equilibrio

Si tu no tienes alguien que trabaja en casa, como una jornalero o otra persona que cuida del servicio domestico, es importante que el marido y hijos comparten las tareas. Además, incluso con un jornalero, cada persona de la familia necesita desarrollar la conciencia de que es necesario mantener la orden y la limpieza de la casa, sin sobrecargar la mujer, que así como el hombre, esta ejerciendo un papel fuera de casa.

Mientras esté en su trabajo, sea enfocado en el trabajo, y no lleve trabajo para casa. La jornada diaria esta construida para que des cuenta las tareas en el horario acordado con su jefatura, entonces, esté allí por entero. En caso de sentirse sobrecargada, con tareas que exigen mucho más tiempo de lo que es acordado, es importante una conversa sincera con su superior. No soy a favor de “llevar trabajo para casa”, en especial porque es injusto con su familia y contigo mismo. No creo que vale la pena ser considerada la mejor funcionaria, siempre presentado resultados además del solicitado, si tu sacrifica el tiempo que estaría con tu familia.

Si tu trabajas y estudias, inevitablemente lleva trabajo para casa, porque ningún curso consiste en solamente realizar las tareas en la clase, con la tutela del profesor. Tiene pruebas, los trabajos, las etapas, y en ese caso, su familia necesita te apoyar comprender que habrá una ausencia temporaria, en algunos momentos. Ningún curso de graduación o posgrado dura toda la vida, y tu debes contar con el apoyo de tu esposo y hijos.

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Es necesario comprensión de toda la familia

Por ejemplo, si hay una prueba mañana por la mañana, ¿sera que el esposo puede salir con los niños para que la casa esté con espacio más silencioso y que propicie para tu estudio? Tu puedes hacer las comidas con ellos, el desayuno o la cena por ejemplo, y en restante del tiempo, en este día o semana de pruebas y trabajos, dedicarse al propósito de formación académica que esté haciendo.

Reservar el domingo, por ejemplo, solo para actividades en familia, es una opción que va relajar su cabeza, y te preparar para una semana de nuevos conocimientos. Si crees que no tienes tiempo para nada, cuestione si el tiempo que pasa en las redes sociales o viendo la televisión sola, podría ser disminuido para que tengas todos los días una conversa con los hijos y el marido. Haga una caminata en familia, o incluso, en casa, participe de alguna actividad recreativa.

Aquí en casa mí esposo estudia y trabaja, entonces, durante la semana, cuando estamos apretados de tiempo, la gente prioriza por lo menos el desayuno juntos, por veces, también vamos o volvemos juntos del trabajo; y hacemos de este tiempo un tiempo de calidad. No estoy diciendo que es fácil, pero apuntando posibilidades para quien, en general, puede considerar esta conciliación una misión imposible.

El tiempo es cuestión de prioridad y, es bíblico que “Todo tiene su tiempo determinado, y hay tiempo para todo el propósito debajo del cielo” (Ecle 3, 1). Solo tu y tu familia sabrán lo mejor momento para conseguir conciliar el trabajo, los estudios y la vida de familia. Pide discernimiento a Dios para que, tus decisiones siempre te acerquen de Él y te haga una mujer plenamente realizada.

Mariella Silva de Oliveira Costa
Minera, esposa, católica y feliz. Periodista, profesora universitaria. Participa de la Renovación Carismática Católica, desde 1998, donde sirvió especialmente en el Ministerio Universidades Renovadas. Cofundadora del Proyecto “Muchas Marías” (www.muitasmarias.com)