¿Cómo hacer un retiro espiritual?

Un retiro espiritual es un impulso que encontramos para vivir bien nuestra caminata

La vida espiritual, en nuestro tiempo, es muy necesaria, porque a partir de ella logramos encarar la vida con más liviandad, como realmente tiene que ser vivida. El gran riesgo es, y tal vez muchos de los que me leen se den cuenta de eso, notar que la vida esta pasando sin que hayamos hecho algo de ella. ¿Qué apreciamos de la vida? ¿Qué lazos hemos creado con las personas? No sabemos del día de mañana, entonces ¿cómo vivir el hoy?

Cómo hacer un retiro espiritual 1

Foto: Daniel Mafra/cancaonova.com

Es por eso que la vida espiritual, la vida en Dios, nos ilumina sobre como vivir, como caminar y como dar los pasos en la vida diaria.

Vale la pena aclarar que la vida en el Señor no está desconectada de la vida común, donde todos necesitan trabajar y estudiar, donde todos lloran y ríen. Pero se puede destacar que aquellos que llevan una vida espiritual logran darle sentido a todo, sean situaciones buenas o malas.

Para la vida espiritual, la comunión con Dios nos ayuda. Por eso, muchas veces, necesitamos retirarnos, detenernos un poco para escuchar los “ruidos interiores”, presentarlos a Dios y, así, escucharlo y saber como lidiar con esas inquietudes. Claro, el retiro es válido no solo cuando estamos inquietos o con alguna dificultad, también sirve para cuando estamos bien. Entonces, un buen retiro nos saca de una crisis y también refuerza aquella caminata que marcha bien.

Pero ¿cómo hacer un retiro? Cito algunos ítems básicos:

1.- Tener o buscar un lugar de silencio. Necesitas estar concentrado, examinar tu interior, no se puede hacer eso con eficiencia si estás en medio del barullo, en la agitación del día a día. Para que haya un buen retiro, “cállate”, permítete percibirte a ti mismo, permítete escuchar a Dios;

2.- Tener un texto para meditar. Si tienes un acompañante espiritual, tras lo que han hablando, el acompañante puede darte un texto bíblico o un escrito de un santo para meditar – normalmente, el texto posee algunas preguntas que te van a ayudar a vivir el retiro. En el caso que no tengas un acompañante espiritual, no hay problema, piensa cuál es tu mayor necesidad hoy. Por ejemplo: “Hoy tengo miedo del futuro, de que me falte trabajo y, consecuentemente, me falte dinero y vaya a pasar necesidades”. Tal vez, sea interesante que leas el Evangelio de Mateo, capítulos 6 del 25 al 34, donde Jesús habla sobre el abandono a la providencia. Dentro de esa temática, es posible leer también el Salmo 22(23), “El Señor es mi Pastor”.

3.- Mirar hacia dentro de uno mismo. La meditación, tu contacto con Jesús, después de la lectura, debe ayudarte a mirar hacia adentro, hacer una lectura de tu caminata e identificar los puntos que necesitan ser mejorados, donde la sanación de Dios necesita llegar;

4.- Rezar. ¿Te retiraste, meditaste y mirante hacia adentro? Ahora reza. Habla con Dios sobre lo que descubriste, pídele la sanación, la orientación, pídele la fuerza de lo Alto para no desanimar;

5.- Comprometerse y marcar metas. Todavía en oración, finaliza agradeciendo a Dios por el tiempo de silencio, de contacto con Él, agradece los descubrimientos realizados y haz el compromiso de mejorar. Si fuera el caso, y eso te ayuda, anota cuáles serán tus metas de allí en adelante.

¿Te diste cuenta que es sencillo? Existen otras formas de retiro, estos tópicos no son únicos ni exclusivos, pero te ayudan a pensar la vida y a vivir. Detente, mira, reflexiona, decide y actúa.

¡Buen retiro!

.:La Palabra de Dios nos guía, sana, libera y restaura

Padre Marcio do Prado – Sacerdote de la Comunidad Canción Nueva

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