¿Cómo puedo usar las redes sociales sin denigrar mi imagen?

12/07/2017

Hay una confusión entre lo que es público y lo que debe ser privado

Foto: Daniel Mafra / cancionnueva.com.es

Foto: Daniel Mafra / cancionnueva.com.es

Se habla mucho de la “era de la imagen” y de su exhaustiva preocupación con la estética, las formas, los brillos y las luces. Mucha gente busca una imagen perfecta y una forma agradable para los ojos de terceros. Mucha gente se perdió en la lucha frenética por tener la “imagen más atrayente”, más deseada y codiciada.

Más allá que no hayamos salido de la “era de la imagen”, ya comenzamos a vivir el drama de otra era “la era de la exposición”, la necesidad obsesiva de ser notado, la compulsión por los “likes” y los “compartir” de aquellos que fue expuesto. ¡Qué angustia cuando no aparecen visualizaciones en lo que compartimos en internet!

Las personas se olvidaron que tenemos una imagen con la cual compararnos, pues somos la imagen perfecta de Dios, y Él nos nota, Él nos ve. ¡Somos su imagen! Al Señor le “gustamos” y quiere “compartir” su vida con nosotros, que es verdadera, y no una ficción barata. Hay personas que se olvidan de todo eso y están mendigando un “like”en una foto sensual que se colocó en la red.

Crece, cada día, el número de fotos sensuales en las redes de relaciones. Hay una confusión entre lo que es público y lo que debe ser privado. Las personas colocan “sus bellezas” en las redes y transforman historias lindas en un The End triste y vacío. En la búsqueda de ser vistos, hay personas que están “vendiéndose” en búsqueda de atención y reconocimiento.

El deseo de ser vistos

¿Qué mueve ese deseo de ser notado? ¿Qué hay detrás de alguien que se expone de tal manera? ¿Qué pasa en esa mente y en ese corazón?

No tengo recelo de decir que es el deseo de escuchar: “¡Qué bueno que eres! ¡Qué lindo sos! Eres…” Sin embargo, aun escuchando o leyendo todo eso, ¿por qué permanece todavía ese deseo y se tiene, cada vez más, necesidad de él? Respuesta simple: en la era de la exposición, la inseguridad es el mayor síntoma; la duda y la inseguridad de ser quien es continúa en el corazón de aquel que no fue conquistado por el amor de Dios. En la foto sensual de alguien en internet o en un video obsceno que fue publicado, está más que una opción por el pecado, hay un corazón queriendo aprobaciones y un alma herida queriendo sanación.

Lee más:
.:Al utilizar el celular en la iglesia, es necesario coherencia
.:¿Se puede cultivar una vida espiritual en las redes sociales?
.:¿Conectados vivimos mejor?

Si la pornografía era algo que se compraba en una revistería – elegido en un lugar donde estaba escrito “prohibido la vente a menores de 18”- hoy basta pasar 10 minutos en el mundo virtual y habrá centenas de estímulos para acceder a algo que hiere la imagen del cuerpo y de la sexualidad.

Lo peor es cuando tienes, en la timeline de tus redes sociales, una avalancha de fotos y videos de personas deseando “likes”, las cuales, lamentablemente, estarán simplemente con el cuerpo expuesto, intentando tener un poco de atención.

Es momento de “exponer” los valores y la verdadera belleza de alguien que fue conquistado por el amor de Dios. Ante cada foto o video enviado, de hacerse una buena pregunta: “¿Cuál es la necesidad por detrás de esta foto o video?

¡Tú timeline habla de aquello de lo que está lleno tu corazón!

¡Estamos juntos!

Adriano Gonçalves
Misionero de la Comunidad Canción Nueva, formado en filosofía y psicología

Comentarios