¿Cómo saber si vivo un noviazgo abusivo?

¿Sabes lo que es y cómo ocurre un noviazgo abusivo?

El noviazgo es comprendido como un tiempo en que los apasionados se conocen mutuamente, a fin de alcanzar una mayor conciencia de sí y del otro antes de un compromiso definitivo. Muchas veces, sin embargo, esta pasión puede ser transformar en una necesidad de control y dominio sobre la otra persona. Es ahí que surgen los celos enfermos, las peleas interminables y, en casos extremos – pero no raros – , la violencia física y psicológica.

En términos generales, un noviazgo puede ser considerado abusivo cuando el individuo pierde su libertad y espontaneidad en consecuencia de la imposición o intimidación de un de los pares. Por ejemplo: si una chica necesita alejarse de su circulo de amigos, porque el noviazgo simplemente es celoso, estamos delante de un mecanismo de controle de un por el otro. Cuando, entonces, la relación comienza anular la libertad de uno, estamos delante de la instrumentalización de la persona.

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Señales de un noviazgo abusivo

La relación abusivo puede presentar varias señales, pero todos ellos poseen un nivel común de manipulación y necesidad de control. Lo más común en las relaciones es el celo excesivo.

Por celos entendemos el temor de perder la persona amada para un tercero, teniendo como comportamiento reactivo a este miedo la preocupación constante y exagerada, desconfianza infundadas, comportamientos extravagantes acompañados de crisis de rabia, tristeza, ansiedad y una compulsividad en chequear la vida del compañero, “mirando incluso invadiendo la vida personal como ver el perfil en la redes sociales, registro de llamadas del celular, conversas en el WhatsApp y, en casos extremos, seguir la persona para ver si “confirma” una posible traición.

En el fondo, la persona celosa presenta un alto grado de baja autoestima y un sentimiento de inseguridad emocional que, en la mayoría de los casos, tiene su origen en la negligencia de afecto de los padres en la infancia.

El abuso puede parecer sobre forma de imposición de ideas o pensamiento, cuando la persona se considera siempre correcta, nunca cede, no admite errores ni pide perdón, porque eso es visto por ella como señal de debilidad; nunca ve las cualidades y virtudes del otro, nunca reconoce, elogia ni motiva el compañero, hay una necesidad de ser el centro de las atenciones en el noviazgo.

Hay todavía el tipo manipulador sarcástico, en que las historias del compañero nunca son iguales, son llenas de fantasías y discrepancias, él esta siempre con una conversa envolvente para conseguir lo que quiere.

Violencia

Por fin, hablamos de la violencia en el noviazgo, que se manifiesta de forma física, verbal o psicológica. Es marcado por cambio de agresiones, amenazas, insultos, desagrados (muchas veces en publico) e intimidación. La dinámica de este relacionamiento es en forma de ‘montaña rusa’. El compañero tiene picos de furia, seguido de agresiones verbales y físicas, pero, después, se muestra arrepentido, hace juras de amor, promete nunca más hacer nuevamente; pero, desgraciadamente, vuelve a hacer.

Es muy común, en la atención a la mujeres casadas que sufren violencia, se dan cuenta que ya en el noviazgo el compañero daba claros señales de agresividad, pero que siempre se muestra arrepentido y prometía cambiar. Delante de tales promesas y en el miedo de permanecer sola, muchas siguieron delante en la relación y descubrieron, en el fondo, un marido perverso y manipulador.

¿Cuáles las consecuencias de un noviazgo abusivo?

Las consecuencias son diversas, desde un trauma psicológico hasta una violencia física. En el caso de una persona que presenta comportamiento de celos enfermo, también tendrá sufrimiento por parte de este abusador, visto que las crisis de celos desencadenan varios factores de sufrimiento emocional y físico, provenientes de la ansiedad, como taquicardia, transpiración y palpitaciones. En este caso, es necesario una ayuda profesional, pero el sufrimiento mayor quedará por parte de la persona que esta “cautiva’.

La sensación de aprovisionamiento, de inseguridad y miedo aparece como una violencia psicológica. Si la persona no tiene la madurez y el apoyo necesario para encerrar esta relación, puede desarrollar trastornos psíquicos como pánico, trastorno de ansiedad generalizado, crisis de estrés y enfermedades psicosomáticas, además de los prejuicios sociales en el trabajo, en la escuela y el distanciamiento de la familia o circulo de amigos.

La relación abusiva por si solo dejará una herida psicológica que deberá ser elaborada para que la persona pueda adentrar de una forma más sana en un otra relación.

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¿Que lleva una persona permanecer en una relación abusiva?

Desgraciadamente, muchas personas no consiguen salir o darse cuenta que están a nuestro alrededor en ese mecanismo, aun que esté causando cierto grado de sufrimiento. Es común encontrar hombres y mujeres que tienen un histórico de relación marcados por deseos de control o ser controlados.

En la mayoría de los casos, las personas que se dejan controlar por otras también están comprometidas psicologicamente, sea porque el socio recuerda una figura autoritaria como el padre o la madre, o por simplemente miedo de permanecer sola y no conseguir un compañero para presentar a su circulo social.

Muchas mujeres, por ejemplo, por causa de una presión social de que “necesitan casarse”, acaba sujetándose a todo tipo en la relación para sostener una falsa imagen de que “mujer realizada es mujer casada”. En la mayoría de los casos, estas presión social funciona como una trampa que atrae hombres neuróticos y controladores.

¿Cómo salir de una relación abusiva?

En primer lugar, es necesario preguntar: “¿Te sientes seguro en esta relación? ¿Te sientes libre y respetado en el noviazgo?”. Si la respuesta es “no”, porque poner en una lista los motivos de su inseguridad en este noviazgo, compruebe su grado de sufrimiento y no tenga miedo de terminar la relación si detecta que tu estás preso en este mecanismo de control.

Una forma de percibir si esa relación está en el camino correcto es constatar si el se acerca o alejas de las personas que tu amas, como familiares y amigos. Ese es un buen termómetro. Sí aún esta difícil terminar o si, al menor señal de término, sientes miedo de él o de ella, de las posibles consecuencias, busque ayuda de amigos o familiares.

Tenga en mente que noviazgo no es matrimonio, que tu están en un periodo propicio de conocer alguien a quien se entregará para el resto de la vida. El noviazgo sano es aquel que lo deja libre para hacer sus elecciones y contribuye para su autonomía y madurez mientras persona, justamente, porque es con esta libertad que vas decir ‘sí’ en el altar. El amor solo puede ser concebido en esta dinámica de la libertad, caso contrario, estamos mintiendo para los demás y para nosotros mismos.

Como decía el psicólogo suizo Carl Gustav Jung: “Donde el amor impera, no hay deseo de poder; y donde el poder predomina, hay falta de amor. Uno es la sombra del otro”.

Daniel Machado
Natural de San Bernardo do Campos – SP (Brasil), es miembro de la Canção Nova desde 2002. Psicólogo formado pelo Centro Universitario Salesiano de San Pablo, también hizo filosofía por el Instituto Canção Nova. Actualmente es coordinador del Núcleo de Psicología Canção Nova que tiene por objetivo asesorar y auxiliar la formación de los miembros de esta institución.

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