¿Cuáles son los venenos que pueden salir de nuestra lengua?

Recemos para que Dios rompa las maldiciones que llegan a nosotros por la lengua

Ninguna persona consigue dominar la lengua. Es una mal incontrolable y lleno de veneno mortal, porque, con la lengua, bendecimos el Señor y Padre, además, ella maldecí nuestros semejantes creados a la imagen de Dios.

La Palabra de Dios, en el libro de Santiago 3,7, nos relata: “Animales salvajes y pájaros, reptiles y animales marinos de toda clase han sido y de hecho son dominados por la raza humana”.

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Recemos y reflexionamos con la Palabra de Dios

El Libro de Proverbios 18, 21 nos dice que la lengua puede ser una fuente de  vida o un veneno mortífero, puede dar vida o matar. Ya Santiago 3, 2 dice: “y todos tenemos nuestras fallas. El que no peca en palabras es un hombre perfecto de verdad, pues es capaz de dominar toda su persona”.

Mira la importancia de nuestras palabras, porque si alguien no peca en las palabras, es perfecto.

El hombre puede dominar toda especie de salvajes, pájaros, reptiles y animales marinos, pero ningún de los hombres es capaz de dominar la lengua. Ella es el mal desordenado y lleno de veneno mortífero, por eso, mira como es importante hacernos una reflexión de oración, porque el pecado de la lengua es tan serio, que ocupa todo el capítulo 3 y parte del capítulo 4 de la epístola de Santiago.

Muchos males han sido causado por una sola palabra proferida, porque ellas hieren, matan, tristezas, siembran dudas, hacen pecar y engendran odio. Una palabra o una frase puede donar más que cualquier dolor físico.

El dolor físico puede cesar con un medicamento, pero el dolor provocada por una palabra o frase, muchas veces, ni el tiempo apaga; y cuando apaga, acostumbra dejar cicatrices de mucho dolor y sufrimiento en la vida y en el alma de las personas.

Destruyendo las palabras negativas

Señor, quiero pedir que venga destruyendo toda la acción de miseria, dolor y sufrimiento que están acabando con nuestra vida por palabras o frases negativas que recibimos. Que Dios destruye toda palabra que fue proclamada contra nosotros y familia, las cuales representamos.

Concédanos, ahora, una demostración de Su misericordia y una efusión de Su Sangre sobre el sangre de cada uno de nosotros, eliminando todos los sentimientos de dolor, tristezas, heridas ocultas causadas por palabras o frases negativas que nuestros oídos y traemos en el corazón.

Rompa, Jesús, toda raíz de esta maldición y cura todas las heridas, trayendo paz, armonía y orden en la vida de sus hijos.

Jesús, al censurar los fariseos: “la boca siempre habla de lo que está lleno el corazón” (Mt 12, 34). Y la advirtió en los versículos 36 e 37: “Yo les digo que, en el día del juicio, los hombres tendrán que dar cuenta hasta de cualquier palabra difamatoria. Tus propias palabras te justificarán, y son tus palabras también las que te harán condenar.”

Mira que palabra fuerte Jesús pronunció, porque no hay nada peor que la lengua, y nada mejor que la lengua, porque depende de la forma que la utilizamos. Si maldecimos, también llevamos los efectos negativos del mal; si herimos con la lengua, también llevamos las heridas; pero si bendecimos, la bendición va ser doblada; si proclamamos la cura para nosotros, la cura viene doblada.

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¿Cuáles son los puntos que necesitamos analizar?

Dos venenos de la lengua, necesitamos renunciar diariamente y pedir que el Sangre de Cristo lave cada palabra proferido de nuestra boca. La lengua trabaja con palabras que destruyen, y ella es indomable y incoherente, porque las palabras pueden distorsionar, esparcir rumores, alterar hechos para denegrir la imagen del otro. Hablamos mal del otro y, muchas veces, quedamos en silencio cuando deberíamos hablar, o hablamos cuando deberíamos callarnos.

Que Dios nos ayuda a usar nuestra lengua para glorificar y bendecir el prójimo. Señor, pidamos que lave toda nuestra lengua y nuestra boca con Su Sangre, librándonos de todo el mal proferido por las palabras que proclamamos. Libranos también lavando nuestros oídos de todo mal de las palabras que escuchamos.

Dios nos esta curando

Él cura todos aquellos que no tenían referencia, vivían en la depresión y en el pánico por palabras que pronunciaran negativamente contra cada uno de nosotros. También seremos curados de las heridas que traemos desde el vientre materno, porque sus padres decían que no querían ese bebe por no estar preparados.

Estas palabras de maldición están siendo rotas, y todo aquel sentimiento de falta de referencia, de vacío y muerte que sentíamos esta cayendo por tierra, por eso recibíamos la cura.

Dios esa roto y destruyendo todos los males causados en nuestra vida.

Recomiendo que, en nuestro libro ‘Por sus heridas fuera sanados’, podemos hacer el cerco de Jericó de Sangre del Cordero e invocamos las heridas y el Sangre de Jesús, para que toda la maldición de la lengua, para que las palabras que proferimos o proferirán contra nosotros sean rotas.

¡Dios te bendiga y en paz!

Ironi Spuldaro
Miembro de la CAE (Comisión de Acción Evangelizadora) de la diócesis de Guarapuava. Miembro del consejo diocesano, provincial y nacional de la RCC (Renovación Carismática Católica) movimiento del cual participa desde 1987. Ironi ejerce el ministerio de predicación en todo el Brasil y en otros países, como Argentina, Paraguay, Bolivia, Estados Unidos, Italia, Corea del Sul, Inglatera y Suiza. Fundador de la Misión ‘Tiene poder de Dios’, escritor del programa ‘Tiene Poder de Dios’.

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