Dios me ama como soy

La Biblia dice que Dios nos ama como somos. Dios amó a David antes de que él pecase, y de la misma forma lo amó después que pecó.Dios nos ama exactamente como somos. El amor de Dios es así, Él me ama como si yo fuera la última persona sobre la faz de la tierra.

Dios creó a cada uno de nosotros diferente uno del otro, para mí eso es una nueva forma de decir que Dios me ama. Tú no vas a encontrar a nadie que sea semejante a ti. Dios hizo de cada uno de nosotros una persona única, esa es la gran certeza de que Él nos ama.

Todos nosotros somos llamados a tener una experiencia personal con Dios. En la cultura religiosa de mi país, consideran dios a la energía, por eso las personas no tiene relación con él. Dios quiere tener una relación especial con cada uno de nosotros.

Jesús dice: “Sé santo como yo mismo soy Santo”, ¿cómo vamos a hacer esto? No sé. Pero cuando Dios habla, Él habla en serio. Y la palabra dice que Él nos hizo a su imagen y semejanza.

Cuando la Biblia habla que Dios es amor, dice que cada uno de nosotros somos amor.
Si nuestro padre de la tierra tiene orgullo de nosotros, imaginen al Padre celestial.

Mi padre fue la persona que más me hirió durante mi vida, yo no voy a decir el porqué, pero yo tenía un gran resentimiento hacía mi padre. Aún cuando yo estaba en Roma estudiando, mis compañeros tuvieron muchas personas en la primera misa que celebraron, yo fui la única persona que no tuve parientes ni amigos en la primera misa. Ustedes se podrán imaginar la rabia que sentí de mi padre. Pero años más tarde cuando reflexioné sobre su vida descubrí de que él gustaba de mí. Todo lo que yo soy es porque mi padre me amó y sentía orgullo por mí. Así como Dios también siente orgullo y ama a cada uno de nosotros.

Si yo no realizo las expectativas que Dios tiene de mí, yo cometo errores que son llamados de pecados que no van de acuerdo a lo que Dios quiere de mí y que no me permiten alcanzar el amor del Padre. Moisés dijo a Dios que él era un fracaso, que elija a otra persona para guiar al pueblo, pero Dios le dijo: ¡No! “Tú eres mi última elección”. Cuando Pedro negó a Jesús, él debe haber dicho a Jesús que busque a otra persona, pero Jesús debe haber dicho: “Sé que tú me negaste, pero sé que tú me amas. Y mi amor por ti va más allá que esto”.

Si por un lado Dios nos ama y nos quiere perfectos, por otro lado tenemos a un Dios que siempre nos ama y perdona. Por un lado Dios es muy exigente, quiere lo mejor de cada uno de nosotros, por otro, es una persona que nos ama y perdona siempre, tiene un corazón amoroso. Aunque el mundo nos olvide, Él no se olvidará de nosotros. Dios es padre y madre.

La cosa más importante que Jesús predicó en estos tres años de ministerio es muy simple: “Dios es amor”. Cuando pedían a Juan hablar sobre Dios, él decía: “Dios es amor en primer lugar”. Eso es cristianismo.

Todos se preocupaban con el nuevo Papa Benedicto XVI, pues para él la razón era lo más importante como profesor responsable de la doctrina de la fe, entonces cuando él se hizo Papa todos estaban preocupados con su primera encíclica, pero cuando la vieron fueron sorprendidos por el título: “Dios es amor”. Nadie esperaba eso.

Cuando leí esa encíclica busqué mi tesis de cuando estudié en Roma, y ¿cuál era el título? “Dios es amor”. Yo no estoy diciendo que él copió mi tesis, que fue hecha hace 50 años, pero eran similares. ¿Cuál es la razón de que esté diciendo esto? Digo, porque el ministerio de sanación y la liberación son señales del amor de Dios. La sanación y la liberación son el ministerio del amor.

Padre Rufus Pereira
Vice-presidente de la Asociación Internacional de exorcistas


Deja un comentario