¿El amor tiene precio?

26/04/2017

Decídete y no tenga miedo de pagar el precio del amor

¿El amor tiene precio? Seguramente sí. Creo que todo lo que es precioso en nuestra vida es porque cuesta sacrificio para nosotros o para otros que adquieran en nuestro favor. Saber dar el debido valor a todo que tenemos, sin embargo, es el desafió nuestro de cada día.

¡Creo que el amor tiene su precio y, además, cuesta muy caro! Vamos dar cuenta de eso en las numerosas descubiertas que él nos lleva a hacer cuando tenemos coraje de lanzarnos en la linda y desafiante aventura de amar y ser amados.

Foto: PeopleImages by Getty Images

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Padre Kentenich, en el libro “Santidad de todos los días”, asegura que el verdadero amor es como el sol ardiente, porque despierta y hace germinar todas las semillas ocultas en el hombre. Dice también que muchas personas no se desarrollan ni moral ni espiritualmente, porque en vano esperan, nostálgico, un simple gesto de amor. Aún existe otras que traen en si la inclinación al heroísmo y podrían elevarse como águilas hasta el sol, además, permanecen en planos inferiores, porque no fueron amados ni amaran.

Teniendo en consideración la importancia fundamental de este don en nuestra vida, observo que aún se habla poco cobre él. Es verdad que vemos la palabra amor estampada por todos los lados y escuchamos muchos pronunciar, pero a veces hablo que la mayoría desconoce ese sentimiento. La usan como una expresión bonita, romántica o algo así, pero hicieran la experiencia del amor en sus vidas y sufren por eso.

Amor, vocación primera del hombre

Yo deseo exaltar el amor como vocación primera del hombre. Fuimos creados por el amor y para el amor y este es el sentido real de nuestra existencia.

“Como el cuerpo fue creado para el alma, así el alma fue hecha para el amor”, dice San Francisco de Sales. Y Dios, que creó el hombre, por lo tanto, el cuerpo y el alma, por amor y con amor, también espera de nosotros, en el minino, la disposición para amar. Consciente o no, tenemos sed del amor puro y verdadero y queremos amar en la medida correcta, pero es difícil encontrar buenas referencias.

Jesucristo, el Maestro del Amor, por su vez, nos muestra la dirección cuando dice al escriba: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Seguramente, es esta la mejor referencia de amor. Además, como no puedo dar lo que no tengo, para amar mi próximo debo tener también un sano amor proprio, ¿Estás de acuerdo?

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Podemos comenzar por una análisis, cuestiona: ¿Sera que me amo y me acepto como soy? ¿Tengo despreciado y huido de mí mismo mientras intento amar a los demás? ¿Que tipo de amor tengo ofrecido a las personas que se relacionan conmigo? ¿Ya has experimentado el amor en mí vida o tengo buscado sin jamas encontrar?

Amar es una decisión

he descubierto muchas bellas flores en el jardín de mí corazón desde que decidí amar y ser amada. Y que las semillas de todo lo que es bueno, noble y bello desabrocha cuando calienta por el sol del amor y nos hacen florescer, convirtiendo este mundo mejor. Amar es un desafío constante es verdad; pero también es una motivación constante, porque nos remete a lo que somos en la esencia, y desde ahí encontramos Dios, que nos planifica y nos sana.

¿Tu también quieres hacer esta experiencia? Para comenzar, recuerda que el amor que sana y transforma el ama es el amor que damos no lo que esperamos recibir. Entonces, comienza ahora mismo amar y sentirás los efectos. Otro consejo importante en esta arte es que amar es más que sentimiento, es una decisión Por lo tanto, decídete y no tenga miedo de pagar el precio del amor. ¡Él es fuerte como la muerte y incluso nos hace morir…¡Porque el amor también es donación! Y es siempre el vencedor y nos resucita para vivir libres volando alto como águilas y alcanzando el heroísmo al cual Dios nos llama.

Dijanira Silva
Misionera de la Comunidad Canción Nueva, actualmente reside en la misión de San Pablo

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