El llamado vocacional transciende las fronteras del país

02/08/2017

Conozca el testimonio del llamado vocacional de la peruana y misionera de la Comunidad Canção Nova [Canción Nueva], Angela Cabel.

En este mes vocacional, el canal eligió algunos misioneros de la comunidad Canção Nova [Canción Nueva] para testimoniar el despertar de cada uno de ellos para el llamado vocacional.

Hoy, la comunidad tiene cerca de 1393 misioneros. Además de los brasileños, Canción Nueva también despierta vocaciones en otro países, como es el caso de la misionera Angela Cabel Garcia, de 31 años, natural de la ciudad de Lima, en Perú. La joven hace parte de la comunidad desde hace seis años.

El llamado vocacional transciende las fronteras del país 2

Foto: Daniel Mafra/cancionnueva.com.es

Para Angela, su proceso de discernimiento vocacional para Canção Nova [Canción Nueva] surgió por medio de la canciones y predicaciones del fundador de la comunidad, monseñor Jonas Abib. Después de esa decisión de dejar su país y su convivió diario con la familia y los amigos, Angela afirma que esta realizada en la misión de propagar la Palabra Dios a las personas.

“Estoy en mi sexto año de comunidad. ¡Es un privilegio investir mi vida en la misión de evangelizar! Hacer parte de esta obra, de esta compañía de pesca que salva almas, no tiene precio!”, dijo Angela.

Testimonio de Angela

cancionnueva.com.es: ¿Cómo conocio la Comunidad Canção Nova [Canción Nueva] en Perú?

Angela Cabel: Yo ya estaba muy comprometida en el ministerio de jóvenes de la Renovación Carismatica Catolica (RCC) de Perú, y siempre sentí que Dios tenía algo más para mí, una elección. Como allí no hay comunidades de vida y no conseguía me ver como religiosa, no sabía como dar pasos concretos. En febrero de 2010, fue un misionero de la Renovación Carismática Católica del Brasil para predicar un encuentro en Lima, y nosotros nos convertimos amigos. Él me invitó para participar del encuentro “Jesús en el Litoral” en diciembre de aquel año. Con la intención de tener un primer contacto con la cultura del Brasil, busqué, en Internet, músicas católicas en portugues; y luego encontré esta música ‘Un consagrado para amar’.

Sin saber portugués, esta música tocó profundamente mí corazón; entonces, comencé a rezar. Me recuerdo que dije para Dios: “Entrego este año para Ti, lo que el Señor quiera. Me abandono. Renueva mi vocación, sea ella cual sea, el matrimonio, el monasterio…”

Mi curiosidad por la música me llevó a conocer la cantante, la comunidad de la cual ella hacia parte y escuchar muchas predicaciones del monseñor Jonas.

Un tiempo después, una misionera de la comunidad viajó para Lima, para visitar unos amigos. Estos, eran amigos del padre que era mi director espiritual y acompañaba mi proceso de discernimiento, y así fue sucediendo. Fui conocer a Canção Nova [Canción Nueva] en diciembre de 2010; en febrero de 2011, comencé mi camino vocacional.

cancionnueva.com.es: ¿Cómo era su vida familiar, profesional y con amigos, allá en Perú, antes de sentir el deseo de convertirse misionera en la Comunidad Canção Nova [Canción Nueva] ?

Angela Cabel: Yo tenía 24 años cuando conocí Canção Nova [Canción Nueva]. Mí vida era estable, ya hacia cuatro años que estaba trabajando en una empresa muy buena y que me daba garantía de un futuro profesional. Y mis amigos fueron un entrenamiento para lo que hoy vivo en comunidad, porque realmente eramos muy cercanos, muy hermanos.

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cancionnueva.com.es: ¿Cómo su familia reacciono a este deseo vocacional, porque tendría que mudarse para otro país y su vida iba cambiar?

Angela Cabel: Mí familia fue el proceso más difícil, ya que mis padres no son casados y, en casa, vivíamos solo yo, mí madre y mi hermana. El mismo año en que tomé esta decisión de ser misionera, mi hermana ganó una bolsa de estudios para vivir en Estados Unidos. Con eso, mi madre quedaría sola hasta terminar la bolsa de mi hermana.

Mi mayor miedo era la reacción de mí hermana, pero Dios me sorprendió. Cuando conversamos, ella quedo quieta, no dijo nada, pero dos semanas después, ella me llamo y explico que no sabia que hablar, porque no conocía Canção Nova [Canción Nueva]. En estas dos semana, sin embargo, ella había pesquisado sobre la comunidad. Fue un momento muy fuerte, porque, por la primera vez, ella abrió el corazón para hablar cuanto se preocupaba conmigo y como iba ser doloroso, pero que, si era para vivir una experiencia nueva y que ninguna bolsa de estudios podría proporcionar, que yo podía ir. Así, comenzó un proceso de reconciliación de nuestras historias.

Para mi madre no fue más fácil, porque he proyectado mi vida entera alrededor de ella. Quería trabajar para retribuir todo el sacrificio que ella hace para llevarnos adelante, e yo no conseguía comprender como Dios me llamaba delante de una situación así, además, no tenía duda del llamado.

Hoy aún es difícil, principalmente porque ellas no participan de la Iglesia , pero continuo rezando y queriendo hacer la voluntad de Dios, aún que, muchas veces, no la entienda.

cancionnueva.com.es: ¿Cómo sucedió su llamado? Y como fue dejar todo para tras?

Angela Cabel: ¿Sabes cuando tienes todo y aún falta alguna cosa? Es algo muy personal y muy profundo, como una intuición que grita en el interior; en realidad, es Dios que vive en nosotros y grita. Esta voz no se va hasta que corras atrás y encuentres respuestas.

Con el tiempo, fui comprendiendo que las cosas no quedan para tras, continuo amando mucho mi familia, mis amigos, mi nación, y siento nostalgia. Pero fue necesario dejarlos en las manos de Dios, que son mejores que las mías, para cuidar del bello tesoro. Es un paso de fe, duele, además necesita ser renovado a cada día.

cancionnueva.com.es: ¿Después de convertirse una misionaría de Canção Nova [Canción Nueva], como fue adaptarse a la cultura del Brasil?

Angela Cabel: Me he dado cuenta de las diferencias conforme fue pasando el tiempo. En el comienzo, lo que más sentí, por causa del tiempo de formación inicial, fue la espiritualidad, la forma de rezar. Aún siendo carismática, aquí es todo fervoroso. Viví con 32 personas de diferentes lugares del Brasil. Después, la comunicación (idioma) fue un proceso difícil. Fue difícil conseguir traducir los sentimientos, y hablar de mi fue un proceso muy difícil.

Mucha cosa es diferente, como la cultura, el clima, la forma de relacionarme, jugar, y la importancia de algunas cosas, que antes para mí no eran importantes. Siempre es una descubierta, una riqueza.

Un mensaje de coraje vocacional

Canção Nova

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