El Sexo en el noviazgo

06/06/2012

El sexo en el noviazgo es una mentira, porque lo que hace es dividir el cuerpo y el alma. La persona siempre se pregunta: “¿Será que el (ella) me ama o esta usando mi cuerpo?”, afirma el Padre Paulo Ricardo en entrevista con “Destrave” sobre este tema, que, casi siempre, es tratado con superficialidad y descreencia, inclusive por personas que se dicen cristianas.

El valor de la Espera

Las redes sociales seculares han pegado fuerte a la Iglesia Católica como si la cuestión de la castidad fuese algo ultrapasado, de la “Edad Media”, porque no corresponde a los moldes de la sociedad moderna. Sin embargo, la cuestión del sexo antes del casamiento no debe ser visto apenas como una cuestión de pecado (espiritual), sino sobre la óptica del valor de la personas, de su dignidad como ser humano.

Destrave”: ¿Padre Paulo, el sexo en el noviazgo es apenas una cuestión de “pecado”? ¿Qué dice la Iglesia de este asunto?

Padre Paulo: Este es un concepto que las personas necesitan aprender a relaborar: “¿Qué es pecado?” Las personas piensan que el pecado es una cosa buena, gustosa pero que Dios la prohibió porque Él es “chato”. Como si el fuera un “destructor de placeres” que se despertó mal humor y dijo “¿Sabes que? ¡Voy a prohibir una banda de cosas para ese pueblo de la tierra!”. ¡Nada que ver con eso! Las personas necesitan entender que una cosa es pecado porque nos destruye. El veneno es mortal porque es mortífero. El sexo fuera del matrimonio hace mal no porque la Iglesia lo prohíbe. No va a suceder, pero vamos a suponer que la Iglesia dijera: “Gente, están liberados. ¡Todo el mundo teniendo sexo!”. Inclusive así estaría haciendo mal porque Dios hizo el sexo para cuando existe un compromiso.

Debemos aprender lo que el sexo dice para el otro: “Me entrego por entero a ti de cuerpo y alma”. Si el sexo dice eso, ¿qué sentido tiene mantener una relación sexual y luego levantarme e ir para mi casa? Existe entonces una división del cuerpo y el alma, y, cuando hay división del cuerpo y el alma nosotros damos el nombre de muerte a esa realidad.

Nosotros hemos visto que el sexo en el noviazgo en vez de solidificar la relación, la hace temblar, porque queda siempre aquella preguntar: “¿Será que esta persona me ama o esta usando mi cuerpo?” Y aquí es importante que los jóvenes sepan que estas verdades, sobre las cuales la Iglesia predica, no necesitan encontrarlas en el Catecismo de la Iglesia Católica o en la Biblia (claro, están escritas también ahí), pero las verdades que la Iglesia predica pueden ser encontradas en su interior.

Si hicieras un pacta de sinceridad contigo mismo, te vas a dar cuenta que, después que las hormonas y la excitación bajen, quedará siempre el vacío.

Destrave”: Nosotros vemos a las personas decir que “si hay es lo que importa”. ¿Qué hay de verdadero o de falso en esa afirmación?

Padre Paulo: piensa que el amor es una alianza, un juramento “estilo militar”, una alianza de sangre por medio de la cual soy capaz de decir a otra persona: “¡Yo derramo mi sangre por ti, pero no traiciono esta alianza!” Y fue eso lo que Dios hizo con nosotros. En la cruz Jesús hizo con nosotros una alianza de sangre, fue fiel hasta el fin. Cuando hablamos de amor conyugal estamos hablando de una alianza que tiene el nombre de “matrimonio”. Desde ese lugar el sexo gana un sentido completo de donación y entrega de cuerpo y alma, porque la persona esta ligada a la otra por medio de un sacramento. Fuera de eso estamos hablando de puro placer, egoísmo, y no puede haber amor en eso. Por el contrario, el sexo fuera de esta alianza de amor, que se llama “matrimonio”, divide la personalidad de la personalidad, y claramente eso no hace bien a ninguno.

Traducción: Exequiel Alvarez

Equipo “Destrave” Canción Nueva

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