La exposición de los hijos en Internet

Comprenda por qué la sobreexposición de los hijos en Internet puede revelar un desorden psíquico en los padres

Definitivamente, Internet y las redes sociales se transformaron en una realidad habitual para nosotros. También se hizo habitual la sobreexposición de la intimidad en el ambiente digital, donde todo es motivo para una selfie, un post o un compartir en la red. Tal comportamiento, así y todo, comienza a extrapolar los límites del buen sentido común, sobre todo entre las madres y los padres conectados que adoran publicar, casi a cada hora, una foto de la intimidad de sus hijos y de la familia en las redes sociales.

INTERNET

Foto: Getty Images

Recientemente, una investigación en el Reino Unido reveló que la sobreexposición de los hijos en Internet, actualmente, ya comienza en las primeras horas de la vida. En Brasil, cerca del 57% de los recién nacidos tuvieron fotos publicadas una hora después de su nacimiento.

Los pequeños, así, son indefensos ante la lente de sus progenitores, de la misma forma en que se convierten en rehenes de la necesidad de exposición de los padres, que transforman a los hijos en una especie de extensión de sí mismos en Internet.

Cabe analizar dos puntos de ese fenómeno de sobreexposición de los hijos en Internet. El primero es: ¿Qué revela del mundo interior de los padres ese comportamiento? Y un segundo punto: ¿Cuáles son las consecuencias y los peligros para la formación de la personalidad del niño?

Sobreexposición y personalidad de los padres

No es difícil percibir que una persona que tiene la costumbre de exponerse excesivamente en el mundo digital, cuando se convierte en padre o madre, transforma al hijo en objeto de exposición. Se trata de padres narcisistas*, que se preocupan exageradamente con la propia imagen y esto lo extienden a la imagen del hijo.

Al narcisista le gusta ser visto, aprecia el prestigio y la fama, quiere ‘feedback’ sobre todo lo que postea en Internet. Cuando hablamos de padres con esa personalidad, no precisamos ir lejos para constatar que cualquier comentario en la foto de los hijos del tipo “gordito”, “está hermoso”, “ay, qué belleza!” sirve, en realidad, como un masaje en el ego narcisista de los padres. El lector debe entender que no estamos hablando de una que otra foto, sino del exceso de exposición de los “babys”, lo que, en el fondo, denuncia un desorden psíquico de los padres.

Consecuencias para la personalidad de los hijos

Françoise Dolto, pediatra y pscicoanalista francesa, dijo que “el niño pequeño y el adolescente son portavoces de sus padres”. Así, un niño que crece en un ambiente en que todo merece un click, puede desarrollar una personalidad narcisista semejante a la de los padres. Y eso por dos motivos: 1) porque la sobreexposición lo coloca como el “centro de las atenciones” en todo momento. 2) porque el lenguaje del niño, sobre todo los más pequeños, se basa mucho más en lo que los padres hacen que en lo que hablan.

Respetar el momento y el espacio sagrado del niño

Existen momentos en la vida que son únicos y merecen recuerdos, pero que también son sagrados y merecen protección. La hora del sueño, del amamantamiento, de bañarse, de ir al baño, etc, son momentos íntimos del niño. Eso no significa que no puedan ser eternizados en una foto para componer un álbum de familia, pero comprendemos que es “sagrado” en el sentido de que el mundo no tiene acceso. Al postear una foto tras otra de la intimidad de los hijos, los padres pasan de protectores a invasores de este mundo sagrado. Y cuando hablamos de protección, podemos también hablar de los peligros que rondan el mundo virtual, sobre todo cuando se trata de niños.

Es importante que los padres más conectados hagan esta reflexión sobre la sobreexposición de los hijos en los medios sociales y se pregunten: ¿Qué quiero con ese post de mi hijo?”, ¿por qué voy a postear otra foto de él ahora”.

Es importante que los padres pongan filtros y límites sobre cuándo postear algo de los niños en Internet; al fin y al cabo, estamos hablando del patrimonio más importante que tenemos: nuestros hijos.

* El término “narcisista” fue introducido en el siglo XIX por la psiquiatría y, posteriormente, por Sigmund Freud en el psicoanálisis, para designar el amor exagerado de una persona a sí misma, en referencia al personaje de la mitología griega Narciso, un joven de buena apariencia que, al ver su imagen proyectada en el agua, se enamoró de sí mismo.

.:Oración para Consagrar a tus hijos a la Virgen Maria

Autor: Daniel Machado de Assis – Superintendente del departamento de Internet de Canção Nova

Deja un comentario