¿Cómo lidiar con las discusiones en la pareja?

¿Cuántas veces te enojas contigo mismo al despertar? ¿A veces, te irritas con algo que sucede de improviso o que podrías haber hecho y no lo hiciste? Cuántas son las situaciones que te ponen de mal humor cuando piensas: “¡Dios mío! ¿Cómo pude hacer eso?” “¡Mi Dios! ¿Hice eso en serio? De hecho, nos enojamos con nosotros mismos y, en ese momento, necesitamos reconciliarnos. ¡Esa es la aventura humana! Ahora, amplía un poco la visión y piensa: ¡todo eso en una relación entre dos personas! El nombre ya lo dice: se trata de dos personas, de dos mundos, dos historias, dos visiones y dos sentimientos. Por eso, es inevitable el desacuerdo, el conflicto e incluso las discusiones.

¡Cuando se trata de novios o matrimonios, entonces, mi Dios! El simple hecho de apretar la pasta de dientes en la mitad puede ser un “campo minado” para que estalle una discusión acalorada con la pareja, quien, simplemente, no soporta el hecho de que no aprietes la crema dental en el inicio del tubo.

Foto: ArchivoCN

Consejos para lidiar con las discusiones

Los desentendimientos surgirán, la pregunta es: ¿cómo lidiar con ellos? ¿Cómo no convertir la pareja en una Guerra Mundial? Ah, y si crees que por rezar o tener una vida sin estrés lo blindará de esos momentos de tensión, quédate tranquilo y permítete ser humano. Hasta el Papa dice: “Es habitual que los esposos peleen… y puede ocurrir, también, que vuele algún plato. Sin embargo, por favor, recuerden esto: no terminen el día sin hacer las paces. ¡Nunca, nunca! Este es un secreto para conservar el amor”.

Si puedo dar un consejo, les daré tres para cuando surjan los conflictos.

Buscar una solución: cuando hay un punto de divergencia, es interesante detenerse y pensar: ¿hay una solución para esto? ¿Podemos solucionar el problema que surgió? ¡El diálogo será el medio más eficaz para descubrir las soluciones!

Encontrar el punto medio: los problemas no siempre tendrán una solución. En ese momento, no se trata de que uno u otro venza. Es interesante encontrar el punto de equilibrio que sea bueno mínimamente para ambas partes. El punto medio es: “¡ni para tu lado ni para el mío, sino lo mejor para los dos!”

Dejar pasar: hay cosas y situaciones para las cuales, de verdad, no sirve gasta fosfato ni materia gris. ¡Solo el tiempo podrá resolver! Hay situaciones que necesitan un día, dos o más para ser resueltos: en eso tiempo, con los ánimos más calmos, las cosas podrán asentarse o, literalmente, ¡necesitarás dejarlo pasar!

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¿Cómo dialogar y tener éxito?

¡Buena pregunta! A veces, mientras dialogamos, decimos A, pero el otro entiende B; ¡y salimos con una R de “rabia”!

Una simple ecuación en el decir puede ayudar: veámosla:

“Cuando hiciste esto ___________________, sentí esto ____________. Creo que podría ser así__________”.

En ese momento, la otra persona podrá decir lo que piensa siguiendo esa ecuación; de esa forma, las cosas van quedando más clara. Muchas veces, por no saber identificar con nitidez nuestros sentimiento y hablar de ellos, nos metemos en problemas.

Muchas se pierden y pierden lindas relaciones por saber sobrevivir a esos momentos de incompatibilidad de genios. Me gusta el pensamiento de Chesterton sobre eso, cuando analiza la causa de muchos divorcios: “Ya que los americanos admiten el divorcio por “incompatibilidad de genio”, no logro comprender cómo no se divorcian todos, pues he visto muchos matrimonios felices, pero nunca un casamiento compatible. El matrimonio es hecho justamente para la lucha y para superar el instante en que la incompatibilidad triunfa, porque el hombre y la mujer son, por definición, incompatibles”. Chesterton (What´s wrong with the world)

Siempre seremos incompatibles por el simple hecho de ser hombre y mujeres (¡nuestros cuerpos, mentes y hasta la forma de rezar son diferentes!). Eso es bueno, porque es la medida adecuada para que podamos vivir la santidad, que es la búsqueda por una integridad en cuanto persona humana.

Entonces, podemos hasta romper unos platos, pero nada de dormir enojados, ¿de acuerdo?

¡Estamos juntos!

Adriano Gonçalves
Es miembro de la Comunidad Canción Nueva. Formado en filosofía y psicología. Se desenvolvió en la TV Canción Nueva como conductor del programa “Revolución Jesús” y en el Núcleo de Psicología que hace parte de la Formación General de la Comunidad Canción Nueva y hoy es formador local de la misión de Aracaju /SE. Es autor de los siguientes libros: “Santos de pantalones jeans”, “Nací para ser feliz”, “Quiero un Amor más grande” y “Ahora y para siempre: como vivir el amor verdadero”, por la Editora Canción Nueva.

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