¿Es posible? ¿Castidad leve y libre?

“El hombre virtuoso y puro se construye día a día con sus numerosas decisiones libres”. ¡Quiero comenzar diciendo que el sexo es lindo! La relación sexual en que, anteriormente, el hombre y la mujer ya se dieran en todo: ¡en el dialogo, en el vencer sus propios egoísmos, en el conocer la historia, en la confianza y en que uno comprendió que debe hacer la felicidad del otro, es linda! ¡Quiero que sepas también que la castidad no tiene a ver solo con sexo, porque es más que eso! La castidad nos protege de egoísmo, sea de los demás o de lo nuestro; nos protege de sernos usados y usar. Ella habla de autocontrol. Podemos traducir en dos palabras: pureza y equilibrio. Una persona pura es equilibrada en la comida, en la bebida, en la compra, en la sexualidad, entre muchos otros aspectos.

Al contrario de lo que muchos piensa, la castidad no es una prisión. Ellas nos hace libres de nuestros instintos animalescos. Sí, la naturaleza humana es también una naturaleza animal, la diferencia es que el ser humano es dotado de razón y espíritu. Y aquí está el punto más importante, nuestra razón debe disciplinar nuestra carne y nuestros instintos.

Foto: Ed Alves Fotografia e Anderson Papel

El Catecismo de la Iglesia Católica, en el Parágrafo 2342, dijo: “El dominio de sí es una obra de gran aliento. Nunca podrá se considerar total y definitivamente adquirido. Implica un esfuerzo constantemente retomado, en todas las edades de la vida”. ¡Como hijos de Dios, somos llamados a dominar nuestros impulsos, a transformar nuestros vicios en virtudes! Y aquí no quiero hablar solo de impulsos sexuales, tal vez, tu seas una persona que fácilmente queda airado; que come descontroladamente; compra lo que puede y lo que no puede; alguien así está lejos de la castidad. Porque, la misma, como ya había dicho, no solo de sexo, castidad engloba el hombre en su todo.

Castidad no es del día para la noche

“La castidad conoce leyes de crecimiento y pasa por fases marcadas por la imperfección, muchas veces, incluso por el pecado” (Catecismo 2342). Existen personas que se deciden por la castidad, además, en la primera caída, desisten. ¡Alguna no van mismo conseguir ser puros en la primera tentativa, porque castidad es una construcción día a día! Es un proceso de purificación de la mente, de la mirada, de los sentidos y de las emociones. Para llegar en la castidad, un proceso de cura interior y de reconciliación con la propia historia contribuye y mucho.

Si has tenido una vida desequilibrada y necesita volver al punto de equilibrio, eso exigirá de ti fuerza de voluntad y astucia. “El dominio de sí es una obra de gran aliento. Nunca podrá se considerar total y definitivamente adquirido. Implica un esfuerzo constantemente retomado, en todas las edades de la vida” (Catecismo 2342). Es necesario de la fuerza de voluntad para dominar tus impulsos y de la astucia para huir de las tentaciones del demonio y de las trampas que tu mismo puedes crear para sí. Más tarde, vamos hablar un poco de esta astucia, que necesitamos tener para ser puro.

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Castidad en la practica

Tu necesita ser muy astuto para no dar oportunidad de caída. Si tu quieres vivir purament, necesitaras, antes de todo, hacer un buen examen de consciencia. ¡ Apunte tus pecados para confesarse en la primera oportunidad! Y recurra siempre a la confesión cuando pecar, el sacramento nos va fortaleciendo! ¡Evite quedar solo en la habitación, ver películas con escenas calientes! Ponga bloqueador de palabras pornográficas en tu ordenador y celular. Haga actividad física. Tu vas canalizar tus energías en otras cosas. Ocupa la mente con lecturas que te ayuden a purificarse. Si te gusta de trabajos manuales, haga DIY, el Pinterest esta llenos de ellos.

Si tu tienes novio o estas comprometido:

Evite enamorarse en el coche, en lugares oscuros o poco frecuentados. Caso se te das cuenta que en aquel día esta más excitado, es mejor no encontrarse. Sea muy transparente con tu novio, novia! Hable para él como tu sientes en aquel día y huyes de cualquier situación. ¡ Tu, chica, utiliza ropas que te ayude a ser puros! Evita besos que provoquen, aquella marca en e cuello o cualquier parte del cuerpo que excite. ¡Sean astutos! Nosotros sabemos como y cuando queda caliente!

Intentar sin Dios acabamos cayendo

“La castidad lleva quien la practica a convertirse, junto del próximo, testimonio de la fidelidad y de la ternura de Dios. La virtud de la castidad se expande en la amistad” (Catecismo 2347). ¡Si tu quieres ser puro, sigue una vida con Dios! ¡Es casi imposible vivir puramente si tu no sigues un camino de amistad con el Señor! ¡Él es puro; Él es la fuerza; Él es el sentido de buscar vivir correctamente.

No vivimos castidad simplemente porque es bonito o porque queremos desafiar nuestra naturaleza. ¡existe un propósito! Vivimos castidad por amor a Dios, por amor al otro y a nosotros mismos. La vivimos para elevar nuestra alma, para asumir nuestra identidad de Hijo de Dios. Son Basilio que: “¡La castidad convierte el hombre semejante al propio Dios!”.

Rogeria Nair
Misionera de la Comunidad Canción Nueva

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