¿Qué vivir en la Pascua?

16/04/2017

Pascua es la estación de primavera espiritual

¡Cristo resucito! ¡Aleluya! Por Su Pasión y Muerte, un nuevo tiempo fue inaugurado en la historia de la humanidad. ¡Las cosas antiguas pasaran y desabrochara, en la vida, las alegrías que rompen las tinieblas de la muerte!

Qué vivir en la Pascua 2

Foto: Canção Nova [Canción Nueva]

El tiempo litúrgico de Pascua es la estación de primavera espiritual, y somos llamados a caminar por el jardín de la Resurrección, que es el proprio Cristo presente en nuestro medio. A lo largo de cincuenta día, vamos exhalar el suave aroma de esta alegría, en nuestra alma. La música ‘aleluya’ presente en nuestras liturgias, pero también aclamado en nuestro corazón, nos recuerda este tiempo nuevo que Cristo nos ofrece por amor y misericordia.

El Cirio Pascual es símbolo de esta presencia del Resucitado en la comunidad que se reúne para celebrar este tiempo nuevo, donde cantamos las glorias del Señor, que venció la muerte y nos dio la vida eterna.

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Es tiempo de despedirnos del hombre viejo

“Porque ustedes están muertos, y su vida está desde ahora oculta con Cristo en Dios” (Col 3,1). Llegó el momento de despedirnos del hombre viejo, porque Cristo rompió las tinieblas del pecado y trajo la seguridad definitiva de la vida que venció la muerte.

En este tiempo pascual, busquemos las “cosas del alto”. No nos conformemos con las realidades que oprimen la vida, pero vamos transformar por nuestro ejemplo y misericordia. En nuestra comunidad, busquemos vivir la paz de Cristo Resucitado en los pequeños gestos. Si necesario, vamos silenciar nuestras palabras delante de una critica que puede herir y causar situación desagradables. Pongámonos a servicio, no buscando elogios, pero haciendo de nuestro acto voluntario una oferta de gratitud a Cristo, por tanto amor que nos fue dado.

Busquemos las cosas del alto en nuestro ambiente familiar, rezando en nuestro medio a las situaciones complejas y que no presentan soluciones inmediatas. Llevemos la paz del resucitado como don a ser ofertado en pequeños gestos que florecen como lirios perfumados en el alma de quien los acoge.

Con Cristo resucitado celebramos la Pascua en la vida cotidiana, anticipando la gloriosa realidad que recordamos, hoy, por la fe y, un día, junto de Dios, en la plenitud de la gracia que esperamos. ¡Aleluya!

Padre Flávio Sobreiro
Teólogo por la Facultad Católica de Pouso Alegre (MG), Sacerdote de la Arquidiócesis de Pouso Alegre (MG) – Brasil. Autor del libro “Amor sin fronteras” de la Editora Canción Nueva.

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