Reflexiona sobre las cuatro semanas del Tiempo del Adviento

El Adviento es tiempo preparación para la gran fiesta de Navidad de Jesús

El Año Liturgico comienza con el Tiemplo del Adviento; un tiempo de preparación para la Fiesta de Navidad de Jesús. Este fue el mayor acontecimiento de la Historia: el Verbo se hace carne y habitó entre nosotros. Se dió a asumir nuestra humanidad, sin dejar de ser Dios. La Navidad de Jesús, necesita ser preparado y celebrado a cada año. San cuatro semanas de preparación y en el transcurso de ellas, somos invitados a esperar Jesús que viene en la Navidad y vendrá al final de los tiempos.

Por eso es un tiempo de preparación y de alegre espera del Señor considerada bajo diversos aspectos. En primer lugar, la expectativa del Antiguo Testamento por la venida del Mesías, de lo que hablaran los profetas, dando gracias a Dios el don inefable de la salvación, que se realizó en la venida del divino Redentor. Ahora, la venida del Salvador debe actualizarse en el corazón de todos los hombres, mientras la historia se encamina para la Parusia, es decir, la venida gloriosa del Señor. Es en esta perspectiva que deben ser escuchadas las lecturas del Adviento. “¡Ven, camine a la luz del Señor!”

Foto: Wesley Almeida/cancionnueva.com.es

En la dos primeras semanas del adviento, la liturgia nos invita a vigilar y esperar la venida gloriosa del Salvador. Un día, el Señor volverá para poner un fin en la Historia humana, pero nuestro encuentro con Él, también, esta marcado luego después de la muerte.

En las dos ultimas, recordaremos a la espera de los profetas y de María. Nos preparamos más (especialmente), para celebrar el nacimiento de Jesús en Belén. Los profetas anunciaron ese acontecimiento con riqueza de detalles; nacerá de la tribu de Judá, en Belén, la ciudad de David y su Reino no tendrá fin. María lo esperó con celo materno y lo preparó para la misión terrena.

La corona del Adviento

La Guirnalda o Corona del Adviento es el primer anuncio de Navidad. La corona es verde, señal de esperanza y vida, adornada con una cinta roja que simboliza el amor de Dios que nos envuelve, y también, la manifestación de nuestro amor que, espera ansioso el nacimiento del Hijo de Dios.

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La Corona del Adviento es compuesta por cuatro velas – presas a los ramos formando un círculo. A cada domingo se enciende una de ellas. Las velas representan las varias etapas de la salvación. Comienza en el 1º Domingo, encendiendo solo una vela y, la medida que, van pasando los domingos, vamos encendiendo las otras velas, hasta llegar el 4º Domingo, cuando todas deben estar encendidas. Los ramos en círculo, son de ciprés, de pino o de otra árbol ornamental, estos ramos son para recordar la esperanza cristiana, alimentada con la proximidad de la Navidad. El círculo no tiene principio, ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno y también de nuestra ininterrumpida dilección al Creador y al prójimo.

Durante el violeta prevalece el color morado, símbolo de la conversión, que es fruto de la revisión de vida. Las velas quieren representar las varias etapas de la salvación, especialmente para significar, la espera de Aquel que el “la Luz que ilumina todo hombre que viene a este mundo” (Jn 1,9), y que esta para llegar, entonces, nosotros, lo esperamos con luces, porque lo amamos y también queremos ser, como Él, Luz.

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Felipe Aquino
Profesor Felipe Aquino es viudo, padre de cinco hijos. En la Televisión Canção Nova[Canción Nueva], presenta el programa “Escuela de la Fe” y “Pregunta y Responderemos”, en la Radio presenta el programa “En el Corazón de la Iglesia”. En los fines de semana predica encuentros en todo Brasil y en el Exterior. Escribio 73 libros de formación católica por las editoras Cleofas, Loyola y Canção Nova [Canción Nueva]. Pagina del profesor:
www.cleofas.com.br Twitter: @pfelipeaquinoe

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