Santa María Egipcíaca:Una prostituta que se convirtió

María antes de cumplir los doce años de edad y llevada por su amor a la libertad, decide irse de su casa. María era una niña que no sabía controlar sus pasiones y cae en la prostitución, a lo que se dedica por 17 años de su vida, pero no lo hacía por interés, tampoco por dinero, sino por gusto. No hubo nadie que la pudiera persuadir de no seguir este camino, en cambio sí hubo muchas tentaciones para caer y permanecer.

Cierto día decidió unirse a un grupo de peregrinos que se dirigían a Tierra Santa, pero lo único que la movía era la curiosidad, pagó el pasaje con su cuerpo, prostituyéndose con los marineros. En Ciudad Santa se mezcló con la muchedumbre e intentó entrar en la Iglesia del Santo Sepulcro, pero una fuerza extraña no le permitió ingresar y escuchó una voz que le dijo que no era digna de pasar, porque llevaba una vida de pecado. En ese momento comprendió que no podía entrar y arrepentida se arrodilló ante la Virgen y le dijo que si le permitía entrar al templo santo, dejaría la vida de pecado para dedicarse a la oración. Trató de entrar de nuevo y lo logró. Allí lloró largamente y pidió perdón por sus pecados.

Después de esto, María decidió cumplir su promesa y se retiró al desierto donde llevó una vida de intensa oración y amistad con Dios. Pero este tiempo no fue tan fácil para ella, ya que durante 17 años continuó la tentación de seguir su anterior vida, pero ella confiada en el amor de la Virgen, obtenía la fuerza para resistir.

Mucho tiempo después, la encontró allí el abad Zósimo quien le llevó la comunión. Después de esto, acordaron verse tiempo después para que María recibiera de nuevo la comunión, pero cuando el abad Zósimo regresa la encuentra muerta en el desierto un viernes santo.

Así, una gran pecadora arrepentida, con la ayuda de Dios, ahora es una gran Santa. Se le recuerda el 1° de abril y el quinto domingo de la cuaresma.

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