El Señor esta cerca del corazón atribulado

Hasta llegar al Cielo, nuestra vida es una eterna lucha, y necesitamos saber administrar el corazón, las tribulaciones y las dificultades por las cuales pasamos.

A todo debemos dar gracias a Dios – en la alegría, en la tristeza, en el sufrimiento, en el dolor. Tenemos el pesimo costumbre de glorificar a Dios solo cuando las maravillas ocurren en nuestra vida, pero, en el momento del combate, de la tribulación, tenemos la gran tendencia de murmurar. Bendiga al Señor a cada momento de tu vida.

Foto: Wesley Almeida/cancionnnueva.com.es

Ser cristiano es estar en combate, por eso el Señor siempre esta con aquel que tiene el corazón atribulado

Nuestra vida es un eterno combate, y nosotros cristiano no podemos parar de luchar. El propio Jesús dijo: “Quien quiere ser mi discipulo, renuncie a sí mismo, tome tu cruz y me siga”. No podemos bajar la cabeza delante de las tribulaciones, pero sin vivir la vida intensamente, somo si hoy fuera el único momento de nuestra vida.

Debemos vigilar y rezar, porque nadie sabe cuando el Señor volverá. No podemos dejar que las tribulaciones del momento nos aparten del Señor, porque, en medio a todo eso, el Señor esta con nosotros. Es en Él que debemos confiar.

Por muchas veces, tu e yo hacemos el mal que no queremos y dejamos de hacer el bien que queremos. Tu e yo, por excelencia, somos buenos, somos hijos de Dios, pero dejamos que el mal nos domine por las palabras indebidas, por los lamentos y murmuraciones. Tu es hija e hijo de Dios, amado desde el vientre materno. Los problemas siempre harán parte de nuestra vida, pero, con Cristo, somos vencedores. Asuma esta verdad.

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No paremos en el miedo y mantengamos la fe

¡Cuantos de nosotros paramos por causa del miedo que nos domina y queremos desistir de todo y de todos! ¡Salga de la caverna y póngase a camino nuevamente, porque el Señor esta contigo. Vivimos, hoy, un tiempo en que quieren callarnos y no más hablar de la misericordia, de la cruz de Cristo, pero necesitamos ser seguros y fuertes.

Como dice padre Jonas: “¡Aguanta firme, mi hijo, mi hija!”. Es el momento de practicar nuestra fe, y ella tiene de ser viva, audaz, entusiasmada. Seamos hombres y mujeres entusiasmados en la fe.

Texto extraído del libro “Luchar siempre desistir jamás”, de Carla Astuti e Cleto Coelho.

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