¡Si el mal esta venciendo, busque el bien!

El mal existe, por eso debemos buscar el bien

Busquen el bien y no el mal, para que tengan vida, y así el Señor, Dios de los ejércitos, estará con ustedes, como ustedes dicen. Aborrezcan el mal, amen el bien, y hagan triunfar el derecho en la Puerta: tal vez el Señor, Dios de los ejércitos, tenga piedad del resto de José” (Amós 5, 14-15).

Cuando miramos a nuestro alrededor, presenciamos muchas situaciones de violencias, agresiones, robos, asesinatos, vandalismo, injusticias etc.. causando el sentimiento de que el mal parece dominar nuestra realidad y el corazón de las personas. La indiferencia, la exploración, el egoísmo, la esclavitud son consecuencias de una sociedad que alimenta este mal. Todo eso no hace cuestionar la relación entre el bien y el mal que nos involucra. En algunas situaciones, “nos parece que quien practica el mal crece en la vida, y quien busca vivir en el bien no sigue adelante”, estos son cuestionamentos que, escucho siempre en las conversaciones. Puedo decir que estoy de acuerdo con algunos puntos sobre suscitados. Quel el mal es algo que suscita en nosotros y en varios tiempos cuestionamentos e indagaciones sobre su origen, efectos y consecuencias; y que no podemos negar que la violencias esté presente en nuestra sociedad y que hiere las personas en su varias dimensiones (física, psicológica, espiritual, etc).

Foto Ilustrativa: erbui 1979 by Getty Images

El pecado es la manifestación del mal

La presencia del pecado es señal concreto de la existencia del mal. Para mejor comprender el pecado, necesitamos confrontar con la realidad que involucra el ser humano. Dentro de esta realidad, no podemos negar la presencia del mal que perturba la sociedad y las varías ciencias. El mal existe, está siempre nos influenciando. ¿De dónde viene ese mal? Esta pregunta traspasa tiempo y espacio, pasa toda historia del hombre y las varías ciencias viene intentando dar una respuesta. Fueron varías las reflexiones en la filosofía, teología y otras ciencias. Todas las tentativas aún no consiguieron dar toda respuesta para este misterio que dejó y deja estudiosos aún con interrogaciones. El mal guía los problemas que atormentan nuestra sociedad. El mal nos desafía y siempre nos desafío. Es un misterio que pasa toda y cualquier tentativa de explicación y justificación. Es en la relación entre el ser humano y su ambiente que el mal esta situado. Las tentativas de explicación presentan cuestionamientos confronto, límites etc.

El Catecismo de la Iglesia Católica, en los números 309 e 310, hace cuestionamientos: Si Dios Todo Poderoso, Creador del mundo ordenado y buen, cuida de todas sus criaturas, ¿por que existe el mal? Pero por que Dios no creó en un mundo tan perfecto, que ningún mal en él puede existir?” Los mismos números nos presentan las posibles respuestas. Es el conjunto de la fe cristiana que determina la respuesta a tal cuestión: la bondad de la creación, el drama del pecado, el amor paciente de Dios que viene al encuentro del hombre por sus alianzas, por la encarnación redentora de tu Hijo, por el don del Espíritu Santo, por la unión de la Iglesia, por la fuerza de los sacramentos, por el llamado a una vida bienaventurada.

“En tu poder infinito, en la sabiduría y bondad infinitas, Dios quiso libremente crear en un mundo en proceso”, a camino de la perfección última. Esta evolución supone, según el designio de Dios, la aparición de algunos seres y el desaparecimiento de otros, el más perfecto y el más imperfecto, tanto a la construcción de la naturaleza como la destrucción. Con el bien físico existe también el mal físico, mientras la creación no haber alcanzado su perfección”.

Seamos vigilantes

La existencia del mal no significa su dominio, pero nos llama la atención para la necesidad de la vigilancia y que el mal aún está ahí, necesita ser combatido, eliminado de nuestro medio. En el Nuevo Testamento, queda muy claro que la existencia del mal debe ser tomada en serio, especialmente en la forma de pecado. Las acciones de Jesús tiene como objetivo la lucha concreta contra el mal. La cura de los enfermos, el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos, la tentación en el desierto, etc.. revelan la victoria de Jesús sobre el mal y también la actitud que deben adoptar Sus discípulos delante el mal moral.

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“Lo que sabemos es que el mal esta ahí como desafió, y que la responsabilidad de hacerlo seguir o volver atrás es del ser humano. Cuando el hombre ayuda a seguir hacia adelante el mal él peca” (CIC, 310). En el mundo, tenemos muchas oportunidades de practicar el mal. Somos libres. Pero, certeza, tenemos más oportunidades aún de practicar el bien. Es cuestión de tomar consciencia. Va prevalecer quien tu alimentas: el bien o el mal.

El problema de la sociedad es que las personas y los medio de comunicación social enfatizan mucho más el mal, la “desgracia”, la tragedia, pero dejan de hablar bien sobre el bien. No divulguen las obras de bondad y, por eso, tenemos la impresión que el mal esta venciendo, que las tinieblas están dominando la luz. ¡Eso no es verdad! La luz es más fuerte, porque el propio Jesús es la luz (Jo 8,12) que vino al mundo y venció, resucito.

Jesús vence el mal

Al morir en la cruz, Jesús ya venció el mal, incluso en la muerte. La bondad humana prevalece con Cristo: “donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia’ (Rm 5,20). Dios interviene para libertar el ser humano del mal, especialmente cuando este es fruto del pecado y de sus consecuencias. El apóstol Pablo, en sus escritos, nos muestra que la victoria sobre el mal solo es posible con la presencia y la actuación de Jesús y su gracia.

El Espíritu de Dios que vive en nosotros es gracia que viene en ayudarnos en nuestras debilidades, por eso todos los bautizados tiene la fuerza que viene de Dios y pueden vencer el pecado. A cada pecado que cometemos es el mal que gana espacio, que vence, pero cuando practicamos el bien y evitamos el mal, la gracia de Dios vence y gana espacio.

Como Pedro (Mt 16, 17-18), debemos también nosotros tener los pensamientos de Dios, porque solo así vamos ser piedras de construcción de Su Reino. La personas necesita actuar de forma para buscar hacer con que el bien pueda vencer el mal. Aquel que cree en la victoria de Jesús es capaz de permanecer seguros en la lucha contra toda forma de maldad presente en el mundo. Este no desanima, y cree que quien perseverar hasta el final va vencer plenamente con Cristo.

Pasaje extraído del libro ‘Respostas simples para perguntas difíceis’, de padre Mário Marcelo.

Padre Mário Marcelo
Maestro en zootecnia por la Universidad Federal de Lavras – MG (Brasil), padre Mário es también licenciado en Filosofía por la Fundación Educacional de Brusque (Sc) y licenciado en Teología por la PUC – RJ (Brasil). Maestro en Teología Práctica por el Centro Universitario Asunción (SP). Doctor en Teología Moral por la Academía Alfonsiana de Roma/Italia. El sacerdote es autor y asesor en la area de Bioética y Teología Moral; además de profesor de la Facultad Dehoniana en Taubate-SP (Brasil). Miembro de la Sociedad Brasileña de Teología Moral y de la Sociedad Brasileña de Bioética.

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