Vocación: no se puede huir toda la vida

24/05/2016

Asumir lo que Dios apunta exige valentía y determinación

“Todo tiene su tiempo. Hay un tiempo oportuno para cada cosa…” (Ecl 3,1) y llega un momento en la vida de cada uno en que es necesario percibir a qué soy llamado a vivir, a invertir fuerzas y a dar una respuesta a la Voz que apela en el corazón.Vocación2

Eso es vocación…

¿Cómo es eso? ¿Todo hombre y mujer tienen una vocación? ¿O es algo reservado para personas especiales? La palabra vocación significa apelo, llamado, invitación y todo parte de otro Alguien, que es la fuente de atracción para todo hombre y mujer: el propio Dios.

¡Sí! Es Dios quien toma la iniciativa de vocacionarte a ti en algo, delineando un proyecto de vida en un gran acto de amor y deseo de tu felicidad, apunta un camino de total libertad para alcanzar esa verdad.

Es un don, no es algo impuesto o que pasa por proyectos planificados humanamente, a pesar de que necesita pasar por la respuesta humana, concreta y real, tocando en las aptitudes y condiciones de vivir lo que Dios apunta.

Entonces, todo hombre y toda mujer tienen su vocación – porque hace parte del designio de Dios para sus hijos e hijas. Nadie esta privado de ese acto del Señor, pero necesario que haya una percepción de esa acción de Dios que persuade a algo mucho más grande de lo que uno puede imaginar. La vocación, el llamado, no están reservados a personas especiales, sino para las personas que tienen la valentía de dar una respuesta generosa a la misión a la cual son atraídas para dedicar su vida.

El Evangelio nos ilumina en esta cuestión cuando Jesús dijo: “muchos son los llamados pero pocos los escogidos (Mt 22,14).

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Hay muchos que no se dan cuenta de la voz de Dios porque están distraídos por realidades externas a sí mismos. Otros proyectan sus respuestas basados en sus planos personales, porque sienten seguridad en tener lo que es común en nuestros tiempos: carrera prometedora, reconocimiento, éxito. También encontramos a aquellos que niegan claramente la voz de Dios en sus corazones y huyen de sus planes. Y debo decir que siempre habrá inquietud en esos corazones.

Asumir lo que Dios apunta exige valentía y determinación, y unidas a esas posturas, actitudes concretas de oración y escucha activa de la voluntad de Dios. Solo el que es capaz de escuchar puede responder a alguien.

¿Ya te detuviste a percibir lo que Dios tiene para ti? ¿En que “tiempo oportuna” Él te coloca hoy? ¿Qué respuesta le vas a dar? Esta respuesta puede ser el camino para tu felicidad.

Te animo hoy, para que te detengas y veas sobre qué estás parado, percibir tu historia y darte una chance a ti mismo, para descubrir a través de esa Voz inquietante del propio Dios, los planes de felicidad y realización que Él tiene para ti desde toda la eternidad. Pues, concuerda conmigo: no se puede huir toda la vida.

Ana Paula Santos
Misionera de la Comunidad Canción Nueva
www.blog.cancaonova.com/vocacional

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