Cuando todo parece imposible…

07/11/2009

Encontrar obstáculos invencibles sobre nuestro camino cuando hacemos proyectos humanos ya es bastante difícil de aceptar. Pero, cuando los proyectos parecen provenir de Dios y deben servir para su gloria, ya no comprendemos el porqué de estos obstáculos. Nos sentimos desamparados, o peor, empezamos a sospechar sutilmente que Dios no concluye lo que inicia y que por eso es preferible abandonarlo todo.

Uno de mis amigos había sido llamado al sacerdocio y, muy generosamente, le había dado sua Jesús. Poseía grandes cualidades del corazón y una evidente inteligencia. Pero una avalancha de problemas se abalanzó sobre él, a tal punto que su decisión de ser sacerdote pronto le pareció irrealizable. Una pared adelante, una barrera a la izquierda, un obstáculo a la derecha… En una palabra, todo parecía conjugarse para hacer abortar su vocación. Hasta el director del Seminario lo rechazaba. Él empezó entonces a dudar, convenciéndose de que no tenía aptitud para el sacerdocio. Sin embargo, el llamado parecía bien anidado en su corazón, ineludible.

Él conocía a Marthe Robin, (una mística francesa, Sierva de Dios) quien había confirmado su llamado. Un día fue a visitarla para anunciarle que había renunciado al sacerdocio, porque todo iba en contra ese propósito (¡salvo su corazón!) y que se encontraba en la imposibilidad total de seguir adelante con ese proyecto.
Marthe, que vivía en gran intimidad con la Santísima Virgen, le contestó a mi amigo esta frase inolvidable:

“¡Cuando algo se ha vuelto imposible humanamente es porque le toca a la Santísima Virgen obtenérnoslo!”

Hoy en día mi amigo es sacerdote y, raramente, he conocido sacerdote tan excelente como él.

Sor Emmanuel
De su llibro “Medjogorje, el triunfo del corazón”

Comentarios