La alegría de ser amado

04/07/2009

La Eucaristía es lo más importante que podemos vivir en esta tierra. No hay comparación.

Estamos en el Año Sacerdotal y me gustaría recordar a un grupo de jóvenes que nos acompañan siempre: son los seminaristas: Jóvenes Dios les ama mucho, pero cuidado, porque el demonio también les odia mucho.  No hagan como yo, es decir, convertirse después de ser padres. Conviértanse ya ahora, yo me convertí después de cinco años de padre.

En el Evangelio encontramos a Mateo que era un pecador convicto. Jesús, escandalizó a la gente, sentándose en la mesa con Mateo. Otra cosa, los discípulos de Jesús no sólo no ayunaban, sino que se sentaban en la mesa con los pecadores.

Tú que acabas de convertirte, no te ilusiones pensando que vas a encontrar dentro de la Iglesia sólo santos. Pues, el lugar de los pecadores es la Iglesia, es ahí donde el pecador se golpea el pecho y se convierte. El mundo peca, pero no sabe que peca. Nosotros pecamos, pero sabemos. La diferencia entre el pagano y el cristiano, es que el pagano peca y no se arrepiente, ahora el cristiano peca y siente odio por haber pecado.

Dios me ama así como soy. El mensaje de hoy es la alegría de ser amado. Dentro de nosotros hay alegría y tristeza. Alegría porque sabemos que somos amados como somos y tristeza por no poder corresponder con la misma intensidad. Esa es la tensión espiritual, es decir, la tristeza de mi miseria y alegría por la misericordia de Dios.

La gran paradoja de nuestra fe es que Dios nunca está lejos de nosotros, pero nosotros podemos estar lejos de Dios. Eso parece contradictorio, pero no, porque Dios no nos abandona.

El sacramento de orden imprime una característica indeleble, es decir, algo que no se apaga más. Antiguamente los bueyes eran marcados con hierro caliente para indicar a quien pertenece. Así el sacerdote cuando es ordenado recibe una marca que no se puede borrar. cuando uno se ordena sacerdote, nunca más deja de serlo, aunque el sacerdote se distancie de Dios, Dios nunca se distanciará. de él. Tú también con tu bautismo y confirmación del bautismo recibiste una marca aunque te distancies de Dios, Dios no te abandona.

Ahora, un padre no se salva por ser padre. Él puede ser un miserable espiritualmente. El Papa pide a los sacerdotes que vivan la tensión espiritual. Si no eres católico, soy capaz de viajar al otro lado del mundo para decirte que es bueno ser católico. Mira, cómo estás experimentando esta homilía a través de la Internet.

No podemos tener vergüenza de estar en la verdad. Tenemos que ser alegres por ser católicos, de pertenecer a Dios. Sin embargo existe la tristeza. La tristeza fue creada por Dios. Cuando Dios creó Adán y Eva le dio la tristeza de regalo, para que al pecar ellos sintieran la tristeza de haber pecado. El hijo pródigo también fue tomado por una tristeza antes devolver a la casa del padre. Por causa dela tristeza quiso volver a la casa de su padre. Por eso la tristeza es bendecida.

La tristeza también puede ser usada por el diablo. Dios nos da la tristeza para sentir que estamos lejos de Él. Ahora, el demonio usa la tristeza para sentir cuando perdemos un dios falso.

Hoy en día la depresión ataca también a las personas de tierna edad. La depresión sucede cuando hay una ganancia, cuando uno queda alimentando la tristeza porque tiene algo que ganar. Uno sufre mucho con la depresión porque se siente muy grande y delante de cualquier cosa que le sucede se siente disminuido, por eso se deprime.

Nosotros fuimos amados por un amor eterno, infinito, pero nosotros no amamos con la misma proporción. San Francisco repetía esta frase: “El Amor no es amado.” San Pablo decía: “Necesito correr para alcanzar a Cristo, porque Él ya me alcanzó.”

Nosotros ya fuimos alcanzados. Por tanto, hermano, esfuérzate para alcanzar a Cristo.

Padre Paulo Ricardo

Homilía de la Misa en el segundo día del Encuentro PHN

::Programa del PHN aqui

:: Ve aqui toda la transmisión del evento en vivo

Comentarios