La Palabra de Dios dice cómo será el Reino Mesiánico. Toda la desgracia cayó sobre la humanidad, la falta de gracia está en la humanidad. Estamos exiliados. Y nosotros somos los desterrados hijos de Eva, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas, como dice la oración de la Salve María.
Pero la Palabra de Dios nos trae la esperanza, como las palabras que trajo el Papa Benedicto XVI en su encíclica sobre la esperanza.
Toda maldad, opresión e injusticia de este mundo van a desaparecer y no por la mano de los hombres. El anticristo que vendrá para traer la religión universal juntará todas las religiones en una sola olla. Hará una religión única y universal en el cual todos harán lo que quieran y los cristianos serán perseguidos. Ese gobierno mundial aparecerá y todos pensarán que viene para salvar la patria. Vendrá como aquel que viene para solucionar todos los problemas. Pero esa máscara será por poco tiempo. El propio libro del Apocalipsis nos dice sobre este gobierno mundial, sobre este anticristo.
La sacudida no vendrá de un salvador de la patria, sino de un único Hombre que nos dio su vida a precio de Su sangre.
En este tiempo el Señor nos muestra el camino para que no erremos. Por eso el Evangelio nos dice que aparecerán muchos, queriendo ser el Cristo, pero habrá uno en el gobierno que usará una máscara de salvador de la patria. Por eso debemos estar prevenidos desde ahora.
El Señor está mostrándonos el Reino de Cristo que vendrá por segunda vez, y los judíos, que no aceptaron la primera venida, se convertirán en masa, porque ellos fueron el primer pueblo de la alianza.
Nosotros seremos esos hombres y mujeres nuevos para el mundo nuevo. Este mundo ya no será más el valle de lágrimas, sino el jardín, el mundo nuevo, con una mentalidad nueva. Aguardemos, ese Reino vendrá. Y ya está muy próximo. El Señor no quiere mostrarnos cuándo, pues quiere que vivamos como si viniera ya hoy. Desde ahora ya tenemos que plantar con lágrimas, plantar con hombres y mujeres nuevos esta tierra nueva.
La Palabra dice: “fracasó el prepotente, que es el anticristo, desapareció el engañador”, esta palabra se refiere al propio anticristo. Sucumbirán todos los malhechores que provocan pecados en los demás.
No entiendo por qué todavía asistes esas telenovelas. Infelizmente. Todos son del mismo género, lleno de traición, prostitución, la infidelidad entre marido y mujer, entre los novios; parejas que se encuentran hoy y luego ya están viviendo juntos.
Ellos están minando a través de los medios de comunicación nuestros valores. A la gente le gusta el drama, la historia, y ellos tomaron nuestros valores. Minando los valores de los jóvenes, de las familias y ponen como tal una vida desenfrenada.
Me referí a las telenovelas, pero miren también nuestras músicas, 80% son sensuales y sexuales, son apelativas. Después están los periódicos, las revistas, películas, y más, están nuestros amigos que nos llaman de anticuados.
Gracias a Dios, llegará el día en que esta Palabra se cumplirá: sucumbirán todos los malhechores que provocan pecados en los demás. Pero mientras ese día no llegue, debemos prepararnos para la venida del Señor.
Vemos a nuestros hijos que yacen bajo las garras de Satanás. Para combatir ese mal existe la Palabra de Dios que nos habla claramente. Es hora de que abramos nuestros oídos y nuestros ojos para la Palabra de Dios. NO a esos libros que están por ahí, y SI para la Biblia. Pues es la que debe regir nuestra vida.
La ley de los hombres está debajo de la ley de Dios. Brasil nació con Cristo, nació católico y no se puede cambiar el “ADN” de Brasil. Tenemos que rezar para que aquellos que nos representan nos honren. Nuestro ADN es cristiano.
El Señor es justo, y, en Él todo es infinito. El Señor es infinitamente misericordioso y justo. Pero, ¿por qué se tarda tanto? Es para que los hombres perciban y cambien de vida.
La naturaleza está convulsionada y no será la inteligencia humana la que va a cambiarla, sino la sabiduría de Dios. La gloria del Señor y su Reino nosotros veremos. Tú estás convocado.
Monseñor Jonas Abib
Fundador de la Comunidad Canción Nueva










27/01/2009 às 07:04
Gracias por tu ayuda!
27/01/2009 às 13:03
[...] palabra de Dios tiene el poder de fecundad en nosotros la criatura nueva y ¡plantar semillas de [...]