Las cosas sencillas siempre traen grandes lecciones para nuestra vida. En la sencillez está la verdadera
belleza , pues Dios es sencillo.
Actualmente vivimos en un mundo en el que cuando nos gustan las cosas sencillas hasta parece tener cierto sentido de inferioridad, pero es lo contrario, cuanto más simples son las cosas, más profundas y hermosas son y más felices seremos.
Pidamos hoy a Jesús la gracia para ser hombres y mujeres sencillos, como los niños, para reflejar la belleza de aquellos que eligen vivir la sencillez de Dios.
“El reino de los cielos es para aquellos que se asemejan como los niños” (Mt 19, 14)
Jesús, en Vos confío
Luzía Santiago
Confudadora de la Comunidad Canción Nueva









