Celebrando la Palabra de Dios, acogemos la salvación

Acogiendo la Palabra de Dios, acogemos la salvación, porque la esencia de ella es una sola: ¡en ella está la salvación que nosotros, hombres, necesitamos en Cristo Jesús Nuestro Señor!

biblia

Entonces Felipe tomó la palabra y, comenzando por este texto de la Escritura, le anunció la Buena Noticia de Jesús” (Hecho de los Apóstoles 8,35).

¡Que pasaje maravilloso contemplamos hoy en la lectura de los Hechos de los Apóstoles, cuando Felipe va al encuentro de un eunuco etíope, que en realidad es un ministro de la reina de la Etiopía! Este hombre se abre a la gracia de Dios y abrir la gracia de Dios y se encuentra con Felipe. “Felipe se acercó y, al oír que leía al profeta Isaías, le preguntó: ‘¿Comprendes lo que estás leyendo?’. El respondió: ‘¿Cómo lo puedo entender, si nadie me lo explica?’. Entonces le pidió a Felipe que subiera y se sentara junto a él” (Hecho de los Apóstoles 8, 30-31).

A partir de aquel mismo pasaje de Isaías leído por el eunuco, Felipe anunció el Reino de Dios, predicó a partir de aquella misma Escritura sobre quien era Jesús.

Déjame decirte: este es una pasaje del Antiguo Testamento, de Isaías, pero es importante no perder eso del corazón. ¡Del Viejo al Nuevo Testamento, toda la Sagrada Escritura nos lleva al corazón de Jesús! Por eso no podemos quedar presos o atrapados en cuestiones secundarias y no ir a lo esencial en la predicación de la Palabra de Dios.

Y luego otra cosa muy importante a ser vista es que aquel eunuco deseaba comprender la Sagrada Escritura, él tenía sed de ella y necesitaba a alguien para hacer esto. Con la sabiduría evangélica y la docilidad al Espíritu Santo de Dios, Felipe va a anunciar a este etíope la Palabra de Dios. Él fue tan convencido con la predica de Felipe, que allí mismo él pide ser bautizado, ellos bajan hasta donde existe agua y Felipe lo bautiza.

Del mismo modo, tenemos que proclamar a Jesús, necesitamos predicar el nombre de Jesús, necesitamos ayudar a las personas a entender las Sagradas Escrituras. Y entender las Sagradas Escrituras no quiere decir sencillamente hacer un curso de teología, convirtiéndose un exegeta o cualquier cosa que se refiere a la Palabra de Dios.

¡Que bueno quien la puede estudiar, quien la puede comprender más, pero no podemos dejar de dar el anuncio kerigmático de la Palabra de Dios! ¡La esencia de la Palabra de Dios es una sola: en ella contiene la salvación que nosotros, hombres, necesitamos en Cristo Jesús, Nuestro Señor!

Lo que nosotros necesitamos predicar es Jesús; Él es luz, es sabiduría, comprensión y conocimiento. Necesitamos predicar Jesús que nos lleva al conocimiento. Necesitamos predicar Jesús que nos lleva al arrepentimiento de nuestros pecados. Necesitamos predicar a Jesús que nos lleva a tener sed de Dios y ganas de vivir las cosas de Él. ¡No pierdas tiempo con discusiones paralelas que no valen nada!

¡Pueden haber momentos en que vamos a satisfacer nuestra curiosidad; sin embargo la Palabra de Dios no es un libro de curiosidad; Palabra de Dios es la Palabra que nos guía a Dios y la salvación! No podemos perder tiempo, necesitamos anunciar el nombre de Jesús a quien Dios nos envía: amigos, parientes, hijos, marido (esposa).

No esperes que la salvación de tu casa necesita esté en esta o aquella situación. La salvación esta cerca de nosotros, pero muchas veces ignoramos.

¡Ese mismo Espíritu que guía a Felipe para anunciar, predicar, convertir y bautizar el corazón del eunuco, que era ministro de la reina Etiopía, está sobre nosotros, que nos lleva a predicar la Palabra de Dios y a llevar a los hombres a conocer y amar a Jesús, cuando lo conocemos y lo amamos Él se convierte el Señor, la luz y la dirección de nuestra vida!

.:Lee aquí las homilías del Papa

Traducción y Adaptación: Thaís Rufino de Azevedo

Padre Roger Araujo
Sacerdote de la Comunidad Canción Nueva

Deja un comentario