¿Cómo esperar por el José que nunca llega?

Este tiempo de espera por el José necesita ser vivido sin tortura

Es muy común, en los retiros y rueditas de Iglesia, cuando se habla sobre relación amorosa, las chicas se refieren al futuro noviazgo, novio, marido como tu ‘José’. Hacen referencia al santo esposo de María, un ejemplo para nosotros de respeto, cuidado, paciencia y dedicación a la familia. Son José es venerado no solo como patrono del trabajo, pero también como un modelo de virtudes en quien los hombres pueden reflejarse.

Para muchas chicas, sin embargo, ese discurso “esperando el José” es como una vitrola rota: entra año, sale año, nada cambia, nada del José aparecer.

Foto: Wesley Almeida/cancionnueva.com.es

¿Que hacer?

El tiempo va pasando y la cobranza social por estar sin un novio va aumentando. Se ya pasó de los 30 años, es un “¡Dios nos acuda!”, porque el reloj biológico ya implora por la maternidad.

La opción es continuar viviendo la vida plenamente soltera, siendo una persona buena, agradable, cuidando de tu salud y tu cuerpo, ampliando tus amistades; por fin, si el José llegar, es bueno encontrar una mujer inteligente y buena de dialogo, por lo menos. Pero puede ser que eso no ocurra y tu cabeza comience a torturarse con preguntas: “¿Qué estoy haciendo de equivocado? ¿Por que nadie quiere estar comprometido? ¿Cuál va ser mi problema? ¿Será que soy muy fea? ¿Hablo mucho? ¿Soy desagradable?

Primero peligro

Ahí vive un peligro: de punirse, simplemente porque esta sola hace un tiempo, por no corresponder a la expectativa social de que todas las mujeres van estar comprometida, casar, tener hijos y vivir felices para siempre. Por supuesto que tu puedes hacer una critica de sí misma y verificar si esta bien con sí misma, con tu familia, para estar bien con otra persona y pensar en formar una familia. Piensa: ¿Tú eres una persona aburrida? Sinceramente, evaluase, porque nadie quiere gente aburrida alrededor para toda la vida.

No te cobres muchos, siempre piensa si estas siendo autentica, porque la autenticidad, en una sociedad tan superficial y plastificada, es moneda valiosa y especial.

Segundo peligro

El segundo peligro esta en considerarse tan mejor que los chicos que están alrededor de ti, que ninguno es suficientemente bueno para tu belleza, recursos financieros, culturales y otros. Para
mí, nada de eso vale si el hombre no es inteligente, si no consigue desarrollar un raciocinio sobre el mundo en que vivimos, si esta alienado política y culturalmente, porque la belleza pasa, el dinero acaba y compañerismo exige dialogo; entonces, alguien con quien tengas un buen dialogo en el fin del día para mí es esencial.

Lee más:
.:¿En el tiempo del noviazgo, es necesario test-drive?
.:¿Cómo discernir si es noviazgo o amistad?
.:¿El noviazgo es siempre la solución?

El extremo opuesto también es peligroso: la tentación de agarrar el primer hombre que aparece, sea como sea – ¡antes acompañada de cualquier forma que solo! ¡Cuidado con eso! Para estar con alguien es importante que esta persona tenga valores parecidos con los tuyos, y que sea alguien que trabaje, consiga construir y sostener un hogar contigo, que tengas sueños que puedas ser cultivados por los dos. Esta historia de casar con cualquier uno, solo para no quedar sola, no es bueno. Tu has atendido una presión social ahora, pero va sufrir el resto de la vida, tal vez con un hombre que no ayude a ser alguien mejor.

Es bueno reflexionar

Recuérdate que prudente es quien construye la casa sobre la roca, lugar seguro, donde pueden venir vientos y tempestades, pero la casa continua inquebrantable (Mt 7, 24-27). No seas insensata. Pide a Dios discernimiento en tus opciones amorosas y conceda también la posibilidad de ser plenamente feliz sin estar en una relación amoroso. Antes solo tu y Dios que mal acompañada.

La situación que describe por encima no debe ser encarada como igual y existentes para todas las mujeres, porque sabemos que cada mujer es única.

Estudiando sobre el comportamiento femenino actual y conviviendo en diferentes grupos de mujeres, me doy cuenta, muchas veces, que falta ese shock de realidad, y es para ellas que escribo.

Mariella Silva de Oliveira Costa
Minera, esposa, católica y feliz. Periodista, profesora universitaria. Participa de la Renovación Carismática Católica, desde 1998, donde sirvió especialmente en el Ministerio Universidades Renovadas. Cofundadora del Proyecto “Muchas Marías” (www.muitasmarias.com)

Deja un comentario