¿Cómo ser luz en la vida de alguien?

Cuando nuestra visión queda mal y nuestro caminar queda más difícil, en las noche oscuras del alma o incluso en los momentos de gloria, deseamos tener a nuestro lado personas que sean luz, que sean esta presencia fuerte capaz de recordarnos que somos, que nos ve con esperanza e incluso ve la bondad que nuestros ojos críticos e minuciosos ven. Así como la luz sirve para clarear un lugar, definir los colores, hacer la distinción, así son aquellos que llegan en nuestra vida y nosotros los llamamos de luz. La luz acaba con la oscuridad, calma y hacer acogedor. Nuestros amigos son, muchas veces, así, luces en nuestros camino oscuro. ¿Cómo, entonces, ser luz si nuestro interior, muchas veces, esta cubierto de heridas, de tinieblas y falta de fe?

Para sernos luz, necesitamos tener una mirada de esperanza (“Si tus ojos están sanos, todo tu cuerpo tendrá luz; pero si tus ojos están malos, todo tu cuerpo estará en obscuridad” Mt 6,22), necesitamos tener un corazón compasivo y misericordioso, siempre listo a perdonar y acoger (“Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy paciente y humilde de corazón, y sus almas encontrarán descanso” Mt 11, 29), una vida que transborde la presencia de Dios (“Se sacian con la abundancia de tu casa, les das de beber del torrente de tus delicia”Salmos 36, 9).

Foto: Wesley Almeida/cancionnueva.com.es

Sea luz es elegir quedar

Ser luz exige tener un corazón perseverante, humilde y fiel. Ser capaz de perseverar cuando el otro, muchas veces, ya desistió de sí, insistente cuando el otro queda parado, ser capaz siempre de ver con esperanza, ser capaz de creer en el cambio, en el nuevo que el Espíritu Santo es capaz de hacer en cada uno de nosotros, es fiel, porque cuando el dolor viene, cuando las dificultades llegan, ser luz es elegir quedar.

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Ser luz es tener coraje de entrar en lugares muchas veces inaccesibles, amansar lugares desconocidos y, en el medio de todo eso, tener siempre la capacidad de llevar el otro a encontrarse con el AMOR. Es ser camino, es mostrar la dirección, es ser incentivados del nuevo y tener la capacidad de ver la vida en lo que esta viejo. Es hacer el otro ver la belleza de la vida y del vivir.

Sea luz, tenga coraje de brillar en las noches oscuras de alguien y mostrar que aún hay mucho por vivir.

Brigite Cortez
Es natural de Portugal, es misionera de la Comunidad Canción Nueva donde actúa en el sector de Eventos.

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