¿Cuál es el momento de decir sí al compromiso?

El momento oportuno para saber sí es cuando consigo decir “sí y no” para mí mismo, es decir, cuando tengo autoconocimientos. Es necesario conocerse bastante, saber escuchar, invertir tiempo escuchando lo que, de verdad, esperas de la vida, lo que deseas del matrimonio. Quien no se conoce se engaña y acaba engañando al otro.

El Papa dice que el hombre necesita aprender sobre la mujer, pero, si ese hombre no se conoce, difícilmente se revelará en autenticidad a la mujer. Del mismo modo, podemos hablar de la mujer, porque necesita aprende sobre ese hombre, pero debe conocerse antes de “aprender”.

Creemos que es necesario una cierta madurez humana para dar ese paso, mínimamente, conocerse para ofrecerse. ¡No tener miedo de ser transparente en todo con la pareja y percibir, dentro de ti, si ese sentimiento es lo bastante fuerte para las intemperies de la vida! Es necesario ver lo que se siente y si ese sentimiento es fuerte para dar el paso para el matrimonio.

Eso no quiere decir que un noviazgo no pueda terminar. ¡Sí Puede! Pero es más fácil gastar las energías de conocimiento en el noviazgo y guardar las energías en el compromiso para la preparación al matrimonio. Después de algunos años de noviazgo, podemos llegar a la conclusión sobre lo que, de hecho, sentimos y ese sentimiento es para la toda la vida.

Foto: Daniel Mafra/cancionnueva.com.es

Antes de estar comprometido es necesario que haya madurez y autoconocimiento

Cuando gastamos tiempo para escucharnos, revernos, consecuentemente, vamos abriendo espacio para conocer el otro y percibir su ritmo. Vamos percibiendo el compromiso que tiene con nosotros y con nuestra relación. Aquí, ya vamos captando, “aprendiendo” lo que es el otro y lo que tiene para ofrecer para esta relación amorosa.

Para comprometerse es necesario tener en las manos la seguridad del sentimiento del otro. ¡En la duda no caigas en la locura de estar comprometido(a), no caigas en la locura de estar comprometido(a) en las inconstancias del otro contigo! Cuando nos conocemos y conocemos al otro, podemos dar el paso de estar comprometido, entrar con todo, en esta preparación para el matrimonio.

Valora ese tiempo de conocimiento

La vida de a dos es maravillosa y muy seria, por eso no debe ser concebida como algo provisorio, sino en vista de la eternidad. Hablando de eso, esta cultura de lo provisorio, el Papa Francisco insiste en reflexionar sobre “la rapidez con que las personas pasan de una relación afectiva a otra. Creen que el amor, como ocurre en las redes sociales, pueda conectarse o desconectarse a gusto del consumidor, incluso bloquear rápidamente”. Incluso habló del “miedo que despierta la perspectiva de un compromiso permanente, en la obsesión por el tiempo libre, en las relaciones que miden costos y beneficios y se mantiene solo para remediar la soledad, tener protección o recibir algún servicio”. Son reflexiones que necesitamos poner delante e ir profundizando en cada una de ellas, para que no vivamos un falso amor.

Cuando conseguimos vivir sin el otro, somos capaces de vivir para el otro. Tal vez ese sea un buen termómetro para averiguar el momento correcto de estar comprometido(a). Las idealizaciones quedaran para atrás, se presentará, ahora, una individualidad que se abre a la vida conyugal.

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Testimonio

¿Cuándo sentimos mi esposa, Leticia, y yo, que era el tiempo comprometernos? Cuando descubrí, dentro de mí, que estaba preparado para ser esposo de Leticia, ser para ella, padre de los hijos que tendríamos. Era una seguridad muy grande, y así, lo compartí con ella. Leticia dijo que también sentía que era el tiempo de estar comprometidos, porque también tenía esa seguridad. Demoramos cuatro año para comprometernos (hubo una ruptura de noviazgo en esos años).

Cuando yo, Leticia, descubrí dentro de mí y dentro de Adriano la seguridad para dar ese paso, mi mirada contemplaba un futuro a dos como familia. Me sentí segura al mirar a Adriano y ver en él condiciones suficientes para ser esposo y padre. Al mirar para mí, identificaba estructura suficiente de un “sí” para siempre, siendo esposa y madre. ¡Y qué bueno fue percibir en nosotros el ritmo de la vida que nos llevaba a dar ese paso!

“Hay un punto en que el amor pareja logra el máximo de liberación y se convierte en un espacio de una sana autonomía: cuando cada uno descubre que el otro no es suyo, sino que tiene un propietario mucho más importante, su único Señor. Nadie puede pretender poseer la intimidad más personal y secreta de la persona amada, y solo Él puede ocupar el centro de tu vida. Al mismo tiempo, el principio del realismo espiritual hace con que el conyugue no pretenda que satisfaga completamente sus exigencias. Es necesario que el camino espiritual de cada uno – como justamente indicaba Dietrich Bonhoeffer – ayude “desengañarse” del otro, a dejar de esperar de esta persona lo que es propio del amor de Dios. Eso exige un despojo interior.

El espacio exclusivo que cada uno de los conyugues reserva para su relación personal con Dios no solo permite curar las heridas de la convivencia, sino que también posibilita encontrar en el amor de Dios el sentido de la propia existencia. Tenemos necesidad de invocar, a cada día, la acción del Espíritu, para que esta libertad interior sea posible. Fue así, entrando a fondo en nuestras motivaciones más interiores y sometiendo a Dios, que conseguimos percibir el tiempo correcto para dar el paso en dirección al altar.

No quieran adelantar las cosas, no da entrar en la Iglesia con presiones e inseguridades. Es necesario estar seguros en el paso a dar. El matrimonio es fantástico, pero si no es en el tiempo correcto, puede ser un desastre.

Un abrazo,

Adriano Gonçalves
Mineiro de Contagem – MG (Brasil, miembro de la Comunidad Canción Nueva. Formado en Filosofía y Psicología. Actúo en la TV Canción Nueva como presentador del programa Revolución Jesús. Actúo en el núcleo de Psicología que hace parte de la Formación General de Canción Nueva, hoy es formador de la misión de Aracaju-SE (Brasil). Es autor de los siguientes libros en portugues: “Santos de Calça Jeans”, “Nasci pra Dar Certo!”, “Quero um Amor Maior” e ” Agora e Para Sempre: como viver o amor verdadeiro”, por la Editora Canción Nueva.

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