Apóstoles de la esperanza

“Hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad” (Hechos 13:15). Com esta invitación Pablo anuncia las Buenas Nuevas de salvación en la sinagoga, enfrentando todo el riesgo. En un momento de tanto pánico, ¿qué te parece alzar la voz para proclamar esperanza y vida? El pesimismo conduce a una verdadera muerte interior. Cuanto más nos hundimos en la tristeza, más perdemos el sentido de la vida. El entorno puede no ser favorable, pero la respuesta es personal. ¿De qué sirve propagar el pánico y la ansiedad? Aprendamos a callar el miedo y a alzar una canción de esperanza. Los apóstoles, contra todo temor y persecución, fueron sembradores de vida. ¿Por qué no convertirse en apóstol de la esperanza? Pidamos al Señor la gracia de alentar a quienes están a nuestro lado.

¡Dios te bendiga!

Tu hermano,

Paulo Sérgio

::El secreto de la alegría

::Prisioneros de las emociones

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