Florezcamos 

“Que florezcamos donde Dios nos plantó” (Monseñor Jonas Abib).

Hoy, quiero invitarte a florir donde Dios te plantó, como dice nuestro padre fundador, solo depende de nosotros la permisión que la semilla pueda fructificar. ¿y cuál ha sido el modo de tratar esta semente para que ella pueda florecer? Una vida de búsqueda constante de vivir la voluntad de Dios, en un encuentro con su palabra para que la semilla pueda ganar forma, pueda germinar y así, crecer y florecer. El terreno donde Dios te plantó puede ser comunidad, una parroquia, un movimiento pastoral, hasta mismo su casa. Que el espíritu santo pueda regalarte y pueda ayudarte en este hermoso proceso de la semilla hasta la flor. ¡Vamos! adelante, no perdamos tiempo, florezcamos en Dios! 

 

¡Dios te bendiga!
Thuany Pinheiro

 

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