La Esperanza de María

¡La esperanza nace de la fe!. María tenía la virtud de una excelente fe, y también tenía la virtud de una excelente esperanza, hasta el punto de esperar de Dios, de confiar en Él plenamente en todo.

¿Que en el dia de hoy, nuestra Señora nos ayude a reflexionar donde tenemos colocado nuestras esperanzas, en hombres o en Dios? En las cosas que pasan o en las cosas que pueden ayudarnos a llegar en el cielo?

Que podamos exclamar como el Salmista y profeta Davi: “Es bueno para mi aferrarme a Dios y poner mi esperanza en el Señor” (Salmo 72, 28). Un salmo que Nuestra Señora sabía entonar mucho más que cantar, ella cantaba con su vida.

Pidamos la gracia de Nuestra Señora para tener una fe viva, una fe nueva y auténtica, que pueda dar fruto de esperanza.

 

Dios te bendiga
Thuany Naiara Pinheiro da Silva

 

::Seamos señales de alegría y de esperanza

::El fin de los tiempos nos obliga a fortalecer el amor

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