Las apariencias pueden engañarnos

Actualmente vivimos en una sociedad que cultua más la apariencia de que el interior, recordemos de que la belleza exterior es pasajera y la interior no. “Ay de ustedes, escribas, hipócritas y fariseos! Son como los sepulcros encalados: por fuera parecen hermosos, pero dentro están llenos de huesos, de cadáveres y de toda especie de prodridón. Así también vosotros: por fuera parece justo a los ojos de los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad” (Mateo 23,27-28).

Es importante cuidarnos de nuestra salud física, psicológica y de nuestra apariencia con equilibrio, pero mucho más  preocupados debemos estar volver a aprender cuidar de nuestro interior “Identificar lo que nos afecta, profundizando efectivamente nuestras raíces hacia un agua que realmente satisfaga nuestras necesidades más profundas” (Padre Adriano Zandona).

 

Vamos adelante
Dios te bendiga

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