Cuaresma, tiempo de caridad

La verdadera caridad es la unión del amor divino con el amor humano

Existe amor en ti y este amor se llama caridad, pero el enemigo tiene la capacidad de estropear todo este amor y acabar caricaturar lo que existe de más bonito en ti. ¡Esto es una profanación!

Caridad

Foto: Archivo/cancionnueva.com.es

Hoy, la caridad perdió su verdadero significado y paso a ser sinónimo de limosna, de donar cosas, muchas veces, sin compromiso. Tanto es que muchos pobres dicen por ahí: “¡No quiero saber de caridad!” Si quieres darme algo, dame, pero no quiero saber de caridad”. ¿Por que? Porque la palabra caridad se convirtió una caricatura. Sin embargo, la palabra “caridad” viene de “Caritas” y esta viene de caris, que dio origen a la palabra carisma.

La verdadera caridad es la unión del amor divino con el amor humano. Dios nos dio amor. En el comienzo de la creación, este amor era puro como la naciente de agua que sale de la sierra. El amor humano era amor de Dios. Después, vino el pecador original y envenena la fuente; así, el amor mezcló el egoísmo, a la sensualidad, sexualidad, ganancia y codicia.

Jesús dio al amor el nombre de caridad, porque este vino del poder del Espíritu Santo; es un don, un regalo. El amor es el propio Espíritu Santo amando y mezclando en nosotros el amor divino con el amor humano. ¡Esto es caridad!

El Señor quiere bautizarnos en este amor, para que, en adelante, nuestra sensibilidad quite de dentro de nosotros el amor verdadero y lo ponga para fuera. Un amor que es donación, servicio y entrega; amor que, muchas veces, es sacrificio, donación, es olvidar de si, perder por causa de los demás, amor que es perdón, disculpa, apoyo y donación.

.:Tips para vivir bien la Cuaresma

Tu hermano,
Monseñor Jonas Abib
Fundador de la Comunidad

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