Lo siento la molestia, estoy en construcción

¡Aguanta firme, mí hija! ¡Aguanta firme, mi hijo!

Foto: Paula Dizaró/cancionnueva.com.es

Hay un mundo nuevo siendo engendrado. Y lo que es malo, que es cizaña, desaparecerá. Pero, surgirá un mundo nuevo, una humanidad nueva. Además, ¿aguantar firme es fácil? ¡No, no es! Porque la parte de Dios Él esta haciendo, pero nuestra parte nosotros necesitamos hacer.

Aguante firme, aun con tanta cosa confusa en tu vida, en tu casa, en tu familia, en ti y que tu no quieras. Como dice la expresión: “En el andar de la carroza, las cosas se van arreglando”.

Como dice Santa Teresa:
“Nada te turbe, nada te espante,
Todo se pasa, Dios no se muda.
La paciencia todo lo alcanza;
Quien a Dios tiene nada le falta:
Sólo Dios basta”

Pero, eso no quiere decir que vamos cruzar los brazos. La transformación esta sucediendo en nosotros. Es imposible que haya una transformación en nuestra casa, si la transformación no sucede en nosotros.

Cada uno de nosotros esta en construcción. Las autoridades suelen mandar escribir mucho eso: “Lo siento por la molestia. Estamos en construcción”. Y, eso, tu puedes decir también.

Mientras estamos en construcción, causamos mucha molestia. Si un elefante molesta mucha gente, tu en construcción molesta mucho más.

Cuando marido y mujer entienden que están en construcción, va ser muy diferente. Y que belleza sería padres y hijos diciendo entre sí: “Lo siento por la molestia, estoy en construcción”.

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Su hermano,
Monseñor Jonas Abib
Fundador de la Comunidad Canción Nueva

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