Cuando hacemos el bien, andamos con la cabeza erguida

10/04/2018

Hacer el bien sin mirar a quien

“Si obraras rectamente llevarías la cabeza bien alta” (Gn 4,7a)

hacer el bien

Foto: Archivo CN

La única fuerza capaz de transformar el corazón de las personas es el amor. Hacer el bien necesita ser, para nosotros, un programa de vida, independiente de cualquier cosa. Los gestos de bondad tocan el corazón de las personas, aun cuando ellas no digan nada.

Cuando hacemos el bien, sin mirar a quien, somos los primeros beneficiados, y eso es lindo porque esa es una forma de oración continua que mantiene siempre nuestro corazón cerca de Dios. Jesús pasó su vida, aquí en la Tierra, haciendo el bien. Si actuamos así, nos haremos semejantes a Él y convertiremos este mundo en uno mucho mejor, más humano y divino.

Pidamos a Dios la gracia de ser hoy agentes del bien.

¡Jesús, en Vos confío!

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Luzia Santiago,
Cofundadora de la Comunidad Canción Nueva

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